La consejera de Cultura y Política Lingüística del Gobierno vasco, Ibone Bengoetxea, ha declarado que un "acuerdo equilibrado" con la FIFA es fundamental para que Euskadi se convierta en sede del Mundial de Fútbol 2030. Durante un pleno en el Parlamento vasco, Bengoetxea enfatizó que no se aceptará un "cheque en blanco" en las negociaciones, dejando claro que las condiciones del acuerdo son esenciales para avanzar en la candidatura.

En respuesta a las inquietudes planteadas por la portavoz de Vox, Amaia Martínez, Bengoetxea subrayó que la reticencia del Gobierno vasco no es infundada. Martínez había cuestionado las "líneas rojas" establecidas por el Ejecutivo en relación a la celebración del Mundial en las ciudades de Bilbao y San Sebastián, donde se proponen los estadios de San Mamés y Anoeta como sedes para albergar dos partidos cada uno. La consejera respondió que las decisiones sobre la candidatura están siendo cuidadosamente consideradas y no se tomarán a la ligera.

Martínez, por su parte, acusó al Gobierno vasco de crear un clima de incertidumbre y de utilizar argumentos engañosos sobre el gasto y otros inconvenientes asociados al evento. Según ella, la verdadera discusión no debería centrarse en aspectos económicos o logísticos, sino en las motivaciones políticas que subyacen a las decisiones del Gobierno. La portavoz de Vox sugirió que el PNV busca desviar la atención de las verdaderas preocupaciones, las cuales, según su análisis, tienen que ver con la identificación de Euskadi con España.

El contexto de esta discusión se enmarca en un panorama donde la identidad vasca cobra gran relevancia. Martínez sostiene que las "líneas rojas" del PNV incluyen la necesidad de que el Mundial no sirva para vincular al País Vasco con la imagen de España. En este sentido, expresó que el objetivo es proyectar una imagen de Euskal Herria que sea independiente y desvinculada de la marca España, enfatizando la importancia del euskera y de símbolos como la ikurriña en la representación de esta identidad.

Bengoetxea, en su defensa, recordó que el proceso de selección de las sedes para el Mundial es complejo y requiere tiempo. Destacó que tanto Donosti como Bilbao han manifestado su interés en ser parte del evento, y que este interés ha sido comunicado de manera pública por sus respectivos alcaldes. La consejera hizo hincapié en que este proceso implica múltiples etapas, incluyendo visitas de evaluadores de la FIFA, análisis de propuestas y la formalización de compromisos.

A medida que avanza esta negociación, se espera que el Gobierno vasco continúe estableciendo los criterios para su participación en el Mundial. Si bien la posibilidad de que el evento se realice en estas ciudades es emocionante para muchos, la realidad política y social del País Vasco añade una capa de complejidad a la discusión. La consejera concluyó reafirmando que el camino hacia la elección de las sedes es largo y que cada paso debe ser minuciosamente evaluado para asegurar que se cumplan las expectativas de la sociedad vasca y los valores que esta representa.