El Tribunal de Instancia de Santiago de Compostela inició la ejecución de la sentencia por el descarrilamiento del tren Alvia ocurrido en julio de 2013 en el barrio de Angrois, donde murieron 80 personas. La medida fue adoptada después de que el fallo quedara firme y contempla, entre otras actuaciones, analizar la posible suspensión de la pena de prisión impuesta al maquinista, mientras continúa en trámite un pedido de indulto.
La magistrada de la plaza 2 de la Sección Penal del tribunal resolvió poner en marcha las diligencias necesarias para cumplir con los términos de la sentencia. En un auto, cuya existencia fue comunicada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), sostuvo que corresponde llevar a efecto los pronunciamientos establecidos “en la forma y tiempo prescritos en el Código Penal y en los reglamentos”.
En ese marco, el tribunal dio traslado a la representación procesal del maquinista para que se pronuncie sobre la posibilidad de suspender la condena de dos años y seis meses de prisión. El planteo se analiza por el motivo previsto en el artículo 4.4, párrafo segundo, del Código Penal, vinculado con la petición de indulto que permanece en trámite.
El maquinista fue condenado como autor de 79 delitos de homicidio y 143 delitos de lesiones, todos atribuidos a una imprudencia grave. La resolución también aborda la responsabilidad civil, que había sido liquidada en la sentencia y posteriormente rectificada de manera parcial por el fallo definitivo de la Audiencia Provincial de A Coruña.
En relación con ese aspecto, la magistrada requirió a la entidad QBE, señalada como responsable, dentro de la ejecución de las obligaciones fijadas por la sentencia.



