Durante años, terrenos ferroviarios en el norte de la Ciudad de Buenos Aires representaron un límite poco atractivo para el desarrollo urbano. Sin embargo, la reconversión de estos espacios ha dado pie a una notable transformación en la zona, que ahora se presenta como un nuevo polo residencial y urbano.

El Parque Ferroviario Colegiales, que ocupa el antiguo playón ferroviario situado entre Virrey Olaguer y Feliú, Moldes, la Avenida Federico Lacroze y las vías del Ferrocarril Mitre, se ha convertido en un área verde clave que incorpora miles de metros cuadrados de espacios recreativos. Este cambio ha alterado la dinámica del entorno, provocando un fenómeno en el mercado inmobiliario: la consolidación de un nuevo foco de desarrollo residencial que atrae tanto a desarrolladores como a inversores.

El arquitecto Jorge Moscatelli, de Situar Propiedades, destacó la transformación en la percepción del área dentro del mercado inmobiliario. El antiguo limbo urbano delimitado por las vías del tren, la Avenida Cabildo, La Pampa y Matienzo, ha comenzado a ser reconocido como un sector atractivo. La creación de este espacio verde ha facilitado la conexión entre distintos sectores del barrio, que antes estaban divididos, y ha impulsado un proceso de modernización en la zona, cambiando la percepción de lo que anteriormente era considerado un lugar poco seguro y poco iluminado.