Azam Baki, el máximo responsable de la Comisión Anticorrupción de Malasia (MACC), se presentó ante una comisión especial para explicar su participación en una empresa, Velocity Capital Partner Bhd., donde posee 17,7 millones de acciones, valoradas en aproximadamente 180.000 euros. Esta situación ha suscitado un fuerte escrutinio público y ha llevado a un aumento en las denuncias sobre posibles abusos de poder dentro del organismo que él dirige.
El gobierno malasio, a través de su secretario jefe, Azri Abú Bakar, confirmó la citación de Baki, destacando que la comisión fue establecida para obtener aclaraciones directas del comisionado. Las revelaciones sobre su significativa participación accionarial han generado protestas en la capital y han impulsado a organizaciones civiles a exigir la creación de una Comisión Real de Investigación para abordar las alegaciones de abuso de poder y enriquecimiento ilícito.
Ante el creciente descontento social, el Comité de Control de Activos de la MACC defendió la legalidad de sus investigaciones, asegurando que se llevarán a cabo de manera exhaustiva y transparente. A pesar de las acusaciones, Azam Baki ha negado cualquier irregularidad y calificó la información publicada por Bloomberg como “tendenciosa y engañosa”. El futuro de la MACC y la confianza pública en sus operaciones dependerán de los resultados de esta investigación.



