El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) comenzó el jueves con un clima inestable, caracterizado por un cielo cubierto y temperaturas que no superaron los 13 °C. Durante la tarde, se registraron lluvias que marcaron un contraste notable con el norte del país, donde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido una alerta amarilla por tormentas en varias provincias, incluyendo Corrientes, Chaco y Formosa. Esta situación meteorológica anticipa un cambio significativo con la llegada del invierno, que comenzará oficialmente el 21 de junio.
La jornada en Buenos Aires inició con nubosidad, pero a medida que avanzaba el día, la probabilidad de lluvia parecía disminuir. Sin embargo, alrededor del mediodía, las condiciones cambiaron drásticamente, y comenzaron a caer las primeras gotas de lluvia, que inicialmente fueron ligeras, pero rápidamente se tornaron más intensas. Para la noche, las precipitaciones dieron un respiro, aunque se mantenía una posibilidad de lluvias durante la madrugada del viernes, con probabilidades que oscilaban entre el 70% y el 10%, según los informes del SMN.
Con el cierre de la semana, las previsiones del clima indican que el viernes se despejará, ofreciendo un breve interludio entre las lluvias y la llegada del frío invernal. Las temperaturas máximas se espera que lleguen a los 14 °C en la tarde, mientras que las mínimas caerán hasta 8 °C. Este cambio de clima es un presagio del descenso de las temperaturas que se experimentará durante el fin de semana, cuando el invierno se haga más evidente. Tanto el sábado como el domingo, las máximas se mantendrán en torno a los 15 °C y las mínimas oscilarán entre los 6 y 7 grados.
A partir del lunes y hasta el miércoles, la tendencia climática continuará con máximas de entre 13 y 14 grados y mínimas que se mantendrán entre 6 y 7 grados. Esta situación se debe a la elevada humedad para esta época del año, combinada con el avance de un frente frío que está generando núcleos convectivos capaces de producir precipitaciones intensas en cortos períodos de tiempo. Así, el SMN pronostica acumulados de lluvia en el nordeste del país que van desde los 30 hasta los 70 milímetros, con picos más altos en Corrientes, el este de Chaco y el norte de Formosa, junto con la posibilidad de granizo y ráfagas de viento en los focos más activos.
En contraste, la región de la cordillera enfrentará un panorama diferente. Se prevén nevadas significativas, con acumulaciones que podrían alcanzar hasta 10 centímetros en algunas áreas del NOA y Cuyo, y la presencia de viento zonda en la alta montaña de Salta y Jujuy, lo que complicará las condiciones climáticas. Por su parte, en la Patagonia, los centros turísticos invernales del norte de la región experimentarán nevadas en las altas cumbres, mientras que en el centro y sur la nieve será más abundante. En el extremo sur, incluyendo Tierra del Fuego y el sur de Santa Cruz, las condiciones climáticas se tornarán extremas, con vientos que podrían superar los 100 km/h.
Finalmente, el viernes será un día de transición, ya que las tormentas se desplazarán hacia el norte, afectando a Corrientes, Misiones y el este de Formosa. Así, el clima en el AMBA se prepara para enfrentar un fin de semana marcado por la llegada del invierno, con temperaturas que invitan a disfrutar de actividades invernales, pero siempre con la precaución debida ante los cambios bruscos en las condiciones climáticas.


