El ciclo lectivo 2026 en Argentina da comienzo en medio de un conflicto sindical significativo que afecta a 15 provincias, poniendo en jaque el regreso a las aulas de cerca de siete millones de estudiantes. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) ha convocado a una medida de fuerza que impactará en las instituciones educativas de gestión pública, tanto primarias como secundarias.

Particularmente en la provincia de Buenos Aires, la situación es inédita, ya que por primera vez en seis años no se podrá garantizar el inicio normal de las clases. Esta huelga no solo afecta al sistema educativo público, sino que también se extiende a las escuelas privadas, con la adhesión del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP).

La protesta se articula en torno a demandas históricas, como la convocatoria a la paritaria nacional docente, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un incremento del presupuesto educativo y la mejora de los salarios, que se han visto erosionados por la inflación. La Gobernación, encabezada por Axel Kicillof, se enfrenta a un contexto complicado, ya que desde su llegada al cargo en 2019, había logrado iniciar los ciclos lectivos sin conflictos de esta magnitud. En este sentido, la provincia alberga el sistema educativo más grande del país, con más de 5,2 millones de estudiantes y 360.000 docentes, lo que hace que cada decisión relacionada con el salario docente tenga un impacto considerable en el presupuesto provincial.