El secretario del Gobierno británico para Irlanda del Norte, Chris Bryant, revocó este viernes la autorización para que la Orden unionista de Orange marchara por la calle Garvaghy, un enclave predominantemente católico de Portadown. La decisión se tomó después de dos semanas de disturbios y de una escalada de tensión entre las comunidades de la zona.
La medida respondió a un pedido del jefe del Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI, por sus siglas en inglés), Jon Boutcher, quien solicitó revisar la resolución de la Comisión de Desfiles. Ese organismo había permitido que la organización protestante recorriera Garvaghy por primera vez en casi tres décadas, una autorización que derivó en fuertes altercados y en grandes movilizaciones convocadas por ambas comunidades.
Al confirmar la prohibición, Bryant sostuvo que no había adoptado la decisión a la ligera y agradeció a los integrantes de la Orden de Orange de Portadown “por su actitud pacífica y respetuosa de la ley, y por su cooperación en todo momento con la PSNI”.
“El respeto al estado de derecho es fundamental para nuestra sociedad y agradezco a quienes se han comportado de manera pacífica y legal, procurando aliviar las tensiones en sus respectivas comunidades. Quienes hayan actuado ilegalmente deberán afrontar las consecuencias de sus actos”, afirmó el funcionario.
Bryant también reconoció el trabajo de las partes que participaron de las negociaciones y expresó su pesar por no haber podido alcanzar una salida que permitiera mantener la autorización para la marcha. La prohibición se dispuso en un contexto marcado por los enfrentamientos y por la preocupación policial ante una eventual profundización del conflicto comunitario en Portadown.



