El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha elevado una solicitud formal al Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) para que la futura normativa del Programa de Termalismo Social contemple la accesibilidad universal como un aspecto esencial en todas sus fases y servicios. Esta propuesta surge en el marco de una consulta pública previa que IMSERSO ha habilitado con el objetivo de actualizar la regulación de este programa, que se enfoca en promover la autonomía y la inclusión social de personas mayores y con discapacidad.

Desde el CERMI, se ha manifestado una valoración positiva respecto a la iniciativa de reforma, considerando que puede abrir nuevas oportunidades de acceso a estos recursos para sectores de la población que, históricamente, se han encontrado en situación de desventaja. Sin embargo, la organización enfatiza la importancia de que la nueva normativa garantice la accesibilidad en cada eslabón del servicio, desde el momento en que se hace la reserva hasta la experiencia completa en las instalaciones termales. Para ello, el CERMI ha delineado una serie de exigencias que se espera sean consideradas en la regulación final.

Entre las demandas más relevantes, el CERMI solicita que la accesibilidad no solo abarque las instalaciones de los balnearios y estaciones termales, sino que también se extienda a los alojamientos, medios de transporte y actividades complementarias relacionadas con el programa. Esta ampliación del concepto de accesibilidad es fundamental para asegurar que todas las personas, independientemente de sus capacidades, puedan disfrutar plenamente de estos servicios sin barreras que limiten su experiencia.

De igual forma, la organización ha puesto de manifiesto la necesidad de que la información proporcionada a los usuarios sea accesible, así como los procedimientos administrativos y los canales de comunicación utilizados por la Administración. La inclusión de ajustes razonables en la normativa es otra de las reivindicaciones centrales, asegurando que se contemplen diversas dimensiones de la accesibilidad, incluyendo la física, sensorial, comunicativa, cognitiva, tecnológica y digital.

El CERMI también ha recordado la importancia de que la nueva regulación esté alineada con los principios establecidos en el artículo 49 de la Constitución Española, así como con la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas. La organización subraya que la promoción de la igualdad de oportunidades, la autonomía personal y la no discriminación son pilares sobre los cuales debe sustentarse el nuevo marco normativo.

Por otro lado, el CERMI ha destacado la propuesta de incluir grupos organizados de personas mayores y con discapacidad, acompañados por entidades del tercer sector de acción social. Esta medida, según la organización, facilitaría el acceso al programa para aquellos que enfrentan mayores dificultades para participar de manera individual. Para que este enfoque sea viable, se hace imprescindible la creación de líneas de financiación que sean estables y suficientes, permitiendo así cubrir los apoyos necesarios, tanto humanos como materiales y tecnológicos. La inclusión plena en el termalismo social es un objetivo que no debe verse comprometido por la falta de recursos o accesibilidad, según enfatizan desde el CERMI.

"El termalismo social debe ser un recurso totalmente inclusivo. Ninguna persona con discapacidad debería ser excluida debido a la falta de accesibilidad o apoyos adecuados. La nueva regulación debe establecer la accesibilidad universal como un requerimiento ineludible y transversal en todo el programa", concluyen desde el CERMI, subrayando la urgencia de que estas demandas sean atendidas para garantizar la inclusión de todos los ciudadanos en esta iniciativa pública.