Alfredo Avilés Muñoyerro y Ana Isabel Sánchez Muñoz, ambos de 52 años y vecinos de Arroyo de la Encomienda, en la provincia española de Valladolid, murieron junto con otras once personas al estrellarse una avioneta en el sur de Perú. La aeronave se dirigía a las Líneas de Nazca, uno de los principales atractivos turísticos de la región.

Avilés y Sánchez eran las únicas víctimas de nacionalidad española. Entre los fallecidos también había siete ciudadanos italianos, dos alemanes y dos tripulantes peruanos. La información surge del informe de pasajeros y de las confirmaciones realizadas por las autoridades correspondientes.

La Municipalidad Provincial de Nazca informó que el avión pertenecía a la empresa Aerodiana y que había partido el sábado 1 de agosto desde la ciudad peruana de Pisco para realizar un sobrevuelo de las conocidas figuras precolombinas. Por motivos que todavía son investigados, la avioneta se precipitó en el sector de Pueblo Viejo, en las inmediaciones de las Líneas de Nazca.

El accidente dejó un total de trece muertos. La investigación busca determinar las causas del siniestro y establecer las circunstancias en las que la aeronave perdió el control durante el recorrido turístico.