Un inquietante episodio tuvo lugar en la madrugada del domingo en Constitución, donde la intervención policial resultó fundamental para desarticular un intento de asalto en un hotel. Los vecinos, alarmados por ruidos inusuales provenientes del techo del edificio ubicado en Santiago del Estero al 1300, alertaron a las autoridades, lo que llevó a una rápida respuesta de la Policía de la Ciudad. La situación se complicó al descubrir que los sospechosos no solo estaban en los techos, sino que también mantenían a un inquilino como rehén en una de las habitaciones del hotel.

Los detalles de la escena fueron escalofriantes. Al llegar al lugar, los efectivos encontraron que los dos hombres habían ingresado de manera violenta a una habitación, amenazando a su ocupante con un cuchillo. Este tipo de situaciones pone de manifiesto la vulnerabilidad de los inquilinos en áreas donde la seguridad es un tema preocupante. A pesar de la tensión que se vivía en el lugar, los agentes actuaron con celeridad y lograron controlar a los agresores, quienes fueron detenidos sin que se reportaran heridos.

Durante la intervención, los policías realizaron una búsqueda en los alrededores del hotel y lograron recuperar varios objetos que habían sido lanzados desde los techos. Entre los elementos encontrados se incluían cuatro envoltorios de clorhidrato de cocaína, una bolsa de marihuana y el cuchillo utilizado por los delincuentes. Estos hallazgos no solo evidencian la gravedad del delito, sino que también sugieren la posible existencia de un punto de venta de drogas dentro del hotel.

La situación llevó a las fuerzas de seguridad a proceder con un allanamiento en la habitación en cuestión. La investigación reveló que el lugar estaba equipado con materiales típicos de fraccionamiento y venta de estupefacientes, incluyendo dispositivos de cobro electrónico y un walkie talkie. Estas evidencias apuntan a que el hotel podría estar funcionando como un búnker de narcomenudeo, un fenómeno que ha crecido en diversas zonas de la ciudad y que preocupa a las autoridades.

La causa fue derivada a la Unidad de Flagrancia Este, donde el auxiliar fiscal Pablo Vidal Alemán tomó el caso y formuló cargos contra los detenidos. Los delitos imputados incluyen la comercialización de estupefacientes, privación ilegítima de la libertad, violación de domicilio y resistencia a la autoridad. La gravedad de las acusaciones llevó a que el fiscal solicitara prisión preventiva, solicitud que fue aceptada por la jueza María Julia Correa.

Este tipo de incidentes pone de manifiesto la necesidad de un enfoque más riguroso en la lucha contra el narcotráfico y la violencia asociada. La Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Delitos Vinculados con Estupefacientes de la Ciudad (UFEIDE) ahora liderará la investigación para esclarecer todos los aspectos del caso y determinar si hay más implicados. La situación en la zona de Constitución sigue siendo un punto crítico, donde la seguridad y el bienestar de los ciudadanos deben ser prioritarios para las autoridades locales.