A finales de febrero de 2026, el cielo nocturno ofrecerá un espectáculo astronómico excepcional. Poco después de que el sol se oculte, un grupo de seis planetas del sistema solar se alineará en una misma porción del firmamento, dando lugar a lo que comúnmente se conoce como un "desfile planetario".

Este fenómeno, que no implica una alineación perfecta en el espacio, brindará una experiencia visual impresionante y poco habitual, ya que varios de estos cuerpos celestes, entre los que se encuentran Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, serán visibles sin necesidad de telescopios o binoculares. Sin embargo, los dos últimos mencionados requerirán de instrumentos ópticos para su observación debido a su menor luminosidad.

El evento principal está programado para el 28 de febrero, donde la ventana de observación será relativamente breve pero intensa. Cuatro de los planetas podrán ser observados a simple vista, lo que representa una oportunidad única tanto para los aficionados a la astronomía como para los observadores más experimentados. Además, la visibilidad durante las primeras horas de la noche facilitará el acceso a un público más amplio, a diferencia de otros fenómenos que suelen ocurrir en la madrugada, aumentando así el interés por este evento cósmico.