En la actualidad, alcanzar la independencia en Argentina ha dejado de ser un proceso natural en el camino hacia la adultez, convirtiéndose en un verdadero reto económico para los jóvenes. El contexto socioeconómico del país, caracterizado por una alta informalidad laboral que afecta a un 36% de la población joven, el aumento constante de los precios de los alquileres y de los servicios, así como ingresos que no logran mantenerse al ritmo de estos incrementos, se configuran como obstáculos significativos para aquellos que buscan abandonar el hogar familiar.

De acuerdo a un estudio realizado por la Fundación Tejido Urbano, se estima que cuatro de cada diez jóvenes de entre 25 y 35 años no pueden sostener un proyecto habitacional propio y siguen residiendo en casa de sus padres. Este fenómeno, que afecta a casi 1,8 millones de personas, refleja una realidad preocupante en un país donde la transición a la vida adulta debería incluir la posibilidad de contar con un espacio propio y la autonomía necesaria para desarrollarse plenamente.

En respuesta a esta problemática, Focus Market ha desarrollado un informe denominado “Canasta Joven”, que busca estimar el costo mensual que un joven entre 20 y 30 años necesitaría destinar para poder independizarse. Este análisis divide los gastos en diferentes categorías, incluyendo consumos esenciales y otros que son considerados variables u opcionales, relacionados con el desarrollo personal, el ocio y los servicios urbanos.

La primera categoría abarca los gastos mínimos requeridos para mantener una vida independiente, incluyendo aspectos fundamentales como el alquiler, la alimentación, la salud básica, el transporte, la educación pública, la conectividad y el ejercicio físico. Sin embargo, el acceso al mercado de alquileres se encuentra limitado por la alta tasa de informalidad laboral. Para firmar un contrato de alquiler, generalmente se requieren recibos de sueldo y una garantía propietaria, lo que se convierte en un impedimento para aquellos jóvenes que no pueden demostrar ingresos formales.

En términos de costos, alquilar un departamento de dos ambientes de aproximadamente 35 m² en un barrio como Belgrano puede costar alrededor de $550.000 mensuales solo en concepto de alquiler. A este monto hay que sumarle $212.000 en expensas, que comprenden servicios como el uso de un salón de usos múltiples, el funcionamiento del ascensor y portería o vigilancia, además del equivalente a un mes de alquiler que se toma como depósito, prorrateado en 12 meses, lo que se traduce en aproximadamente $45.833 mensuales. En total, el costo mensual de la vivienda se eleva a $912.038.

La alimentación, junto con las compras en supermercados, se presenta como la siguiente gran categoría de gastos. Si bien el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ofrece datos sobre la Canasta Básica Alimentaria (CBA), se realizaron ajustes a estos datos para reflejar de manera más precisa los hábitos de consumo de los jóvenes urbanos. Se aplicaron coeficientes que consideran la variedad y calidad de los alimentos, el consumo de productos listos y procesados, así como bebidas, snacks y el gasto en comidas fuera del hogar. Este análisis sugiere que el gasto mensual en alimentos y bebidas alcanza los $423.908, comparado con la CBA para un adulto equivalente, que en enero de 2026 fue de $201.939.

Para los productos de higiene personal y limpieza del hogar, se utilizaron encuestas de gastos familiares que ubican este rubro entre el 5% y el 10% del total mensual de supermercado. Aplicando este porcentaje, se obtiene un monto significativo que se suma a los gastos totales, evidenciando que el costo de vivir de manera independiente es considerablemente elevado. En un contexto donde los jóvenes enfrentan dificultades para encontrar empleo estable y remuneraciones dignas, la independencia se convierte en un sueño cada vez más lejano, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de la juventud en Argentina y la necesidad de políticas públicas que aborden estas problemáticas de manera efectiva.