En la madrugada de este martes, un terremoto de magnitud 5,8 sacudió Cuba, coincidiendo con un apagón nacional que ha exacerbado la crisis energética que la isla enfrenta desde hace meses. El movimiento telúrico, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) de Cuba, tuvo su epicentro frente a la costa de Guantánamo, siendo especialmente sentido en la región oriental del país.

El temblor provocó una nueva desconexión total del sistema eléctrico nacional, dejando a más de nueve millones de cubanos sin acceso a electricidad, telefonía e internet. Hasta las primeras horas de la mañana, la mayoría de la población seguía a oscuras, según informaron fuentes periodísticas internacionales.

El USGS localizó el epicentro a 49 kilómetros al sur-suroeste de Punta de Maisí y a una profundidad de 11,6 kilómetros, indicando un bajo riesgo de víctimas o daños. Por su parte, el CENAIS reportó una magnitud de 6,0 y una profundidad de 20 kilómetros. Este evento sísmico se produjo en un contexto de crisis energética, siendo el sexto apagón nacional en 18 meses, cuyas causas están siendo investigadas por el Ministerio de Energía y Minas. La situación se complica debido a la escasez de combustibles, exacerbada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos.