En las últimas dos décadas, Chile ha experimentado una notable mejora en la calidad del aire, sin embargo, las desigualdades regionales continúan siendo un desafío significativo. A medida que se evalúa el estado del aire en diversas ciudades, el caso de Coyhaique resalta tanto por su progreso como por las problemáticas que aún persisten. Un reciente estudio de 2025, realizado en colaboración con la Universidad de Chile y otras instituciones relevantes, establece un panorama claro sobre la situación actual, evidenciando que a pesar de los avances en la disminución de contaminantes, las diferencias entre regiones son alarmantes, especialmente en el sur y en áreas industrializadas.

El informe destaca que el uso de leña húmeda sigue siendo la principal fuente de contaminación atmosférica en el sur del país. Kevin Basoa, del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), subraya que la falta de implementación efectiva de regulaciones sobre el uso de leña complica la situación. Este tipo de combustible es parte integral de la cultura local, lo que añade una capa de complejidad a la hora de aplicar políticas de mitigación. Por otro lado, las condiciones geográficas de la región y la estabilidad atmosférica vinculada al océano Pacífico dificultan la dispersión de los contaminantes, exacerbando así el problema de la calidad del aire.

En contraste, las denominadas “zonas de sacrificio” en el norte y centro de Chile presentan un panorama igualmente preocupante. Aunque los niveles de dióxido de azufre (SO₂) han mostrado una tendencia a la baja, episodios agudos de contaminación aún son frecuentes, particularmente en ciudades como Coronel y Talcahuano. Estas áreas, donde la actividad industrial es intensa, evidencian la necesidad de un enfoque más riguroso en las políticas ambientales para abordar la calidad del aire y proteger la salud de sus habitantes.

En relación a las medidas adoptadas en Coyhaique, se ha establecido una serie de regulaciones para mitigar la contaminación del aire. A partir del 26 de abril de 2026, se prohíbe el uso de calefactores a leña, exceptuando aquellos que utilizan pellets, en la provincia de Santiago y en comunas como San Bernardo y Puente Alto. Además, se están implementando controles para evitar la emisión de humos visibles por parte de los calefactores, lo que representa un paso importante hacia un aire más limpio.

En el ámbito del transporte, se han impuesto restricciones permanentes a vehículos sin sello verde dentro del Anillo Américo Vespucio, así como limitaciones de circulación para vehículos con sello verde inscritos antes del 1 de septiembre de 2011. Esta iniciativa busca reducir el número de automóviles contaminantes en las calles, contribuyendo a una mejor calidad del aire. Las motocicletas también enfrentan restricciones similares, lo que refleja un esfuerzo integral por parte de las autoridades para abordar la problemática desde múltiples frentes.

La calidad del aire se mide a través del Índice de Calidad del Aire referido a Partículas (ICAP), establecido por el Ministerio Secretaría General de la Presidencia de la República. Este sistema permite clasificar la contaminación en función de partículas inhalables, que son aquellas que miden entre 2.5 y 10 micrómetros, y que se generan principalmente por fuentes móviles. Este enfoque sistemático es crucial para entender y gestionar la calidad del aire en Coyhaique y otras localidades, asegurando que las medidas adoptadas sean efectivas y basadas en datos precisos.