En medio de un contexto tenso en Cisjordania, la Sociedad de Presos Palestinos ha advertido sobre un notable incremento en el número de detenciones y operaciones militares desde el inicio del mes de Ramadán. La situación escaló el pasado sábado, cuando fuerzas israelíes abatieron a un palestino que presuntamente intentaba lanzar un artefacto explosivo en las cercanías de Beit Furik, cerca de Nablús. Este hecho ha reavivado las preocupaciones sobre el uso de la fuerza por parte del ejército en la región.

Según informaron fuentes locales, el incidente ocurrió durante una incursión nocturna de la Brigada Regional Samaria. Los efectivos del ejército israelí detectaron a dos individuos acercándose con explosivos y, conforme a un comunicado militar, se procedió a abrir fuego para neutralizar lo que consideraron una amenaza inminente. Las autoridades confirmaron que uno de los sospechosos fue abatido y el otro fue detenido, justificando así la acción como una respuesta a un peligro directo.

Desde que comenzó el mes sagrado, la Sociedad de Presos Palestinos ha documentado más de cien arrestos en Cisjordania, incluyendo a mujeres y menores de edad. Además de las detenciones, se reportaron prácticas de tortura y violencia sistemática contra los arrestados y sus familias. Las denuncias también incluyen destrucción de propiedades, confiscaciones de bienes y el uso de tácticas intimidatorias. La organización enfatiza que la escalada de la violencia coincide con un aumento de la actividad de colonos en la zona, lo que ha llevado a un llamado a la comunidad internacional para que actúe en defensa de los derechos humanos en la región.