BUDAPEST.— El renovado Hungaroring recibió la jornada con una temperatura de entre 23 y 24 grados, algunos momentos de sol entre las nubes y una brisa fresca. El paddock presentó una avenida más ancha y nuevos edificios destinados a los espacios de hospitalities, cuyos grandes ventanales reflejaban la luz del mediodía.

En el centro de ese sector se terminaba de montar un espacio de descanso que comenzará a funcionar desde mañana, con una propuesta musical que incluirá una orquesta de violines y czardas, el baile tradicional de la región. La pieza más conocida internacionalmente dentro de ese repertorio es la que compuso el italiano Vittorio Monti en 1904.

Franco Colapinto ingresó a las 14.30, hora local, en la sala de conferencias de la FIA. Vestía un pantalón largo de gimnasia, de estilo baggy y con una amplia franja celeste claro a cada lado. Se ubicó en el sofá rojo situado a la derecha de Carlos Sainz, quien observaba su teléfono celular antes del comienzo de las preguntas.

El piloto argentino buscó distenderse mientras esperaba el inicio de la conferencia: cerró los ojos, se desperezó y se masajeó la nuca con la mano derecha. La escena se produjo pocos días después de la final del Mundial que España le ganó a Argentina en Nueva Jersey, con dos españoles y un argentino reunidos en la sala. Por ese motivo, la primera pregunta quedó vinculada al reciente desenlace mundialista, aunque el material disponible no incluye el desarrollo de esa consulta.