Cinco menores, de entre uno y nueve años, murieron durante un incendio registrado en una chabola del barrio de Ikageng, en Potchefstroom, a las afueras de Johannesburgo, en el nordeste de Sudáfrica. El fuego se inició durante la noche del domingo y destruyó por completo la vivienda precaria.
La Policía encontró entre los restos los cuerpos de tres niñas y dos niños, según informó su portavoz, Adéle Myburgh. Dos de las víctimas tenían un año, mientras que las otras tenían siete, ocho y nueve años. Los servicios médicos de emergencia certificaron las muertes en el lugar, al que los agentes llegaron después de recibir un aviso sobre un incendio ocurrido poco antes de la medianoche.
Los menores eran hijos de dos hermanas, que los habían dejado solos durante una visita. Al regresar, alertadas por los vecinos, intentaron apagar las llamas con ayuda de otros residentes y utilizaron cubos de agua. Los bomberos tuvieron serias dificultades para llegar debido a la falta de vías adecuadas en el asentamiento.
El incendio fue el segundo siniestro mortal ocurrido en menos de dos semanas en una chabola de Ikageng. El 6 de julio, dos gemelos de cuatro meses murieron en otro hecho similar.



