El Paso Internacional Cristo Redentor, una de las principales vías de conexión entre Argentina y Chile, ha sido cerrado nuevamente debido a un frente de inestabilidad que afecta las condiciones de tránsito en la alta montaña. Este cierre preventivo, que comenzó a la medianoche de este domingo, responde a las adversas condiciones climáticas que complican la circulación, principalmente en el sector argentino de la ruta. Las autoridades han tomado esta medida con el objetivo de garantizar la seguridad de los automovilistas y transportistas que utilizan esta importante arteria.
La Coordinación del Centro de Frontera ha emitido un comunicado detallando que la restricción de acceso se origina en Uspallata, del lado argentino, y Guardia Vieja, en territorio chileno. El cierre del túnel internacional se implementó de manera efectiva a partir de las 00:00 horas, con el claro propósito de resguardar la integridad de quienes transitan por la zona. Las nevadas intensas que se han registrado en los últimos días han llevado a las autoridades a considerar que las condiciones mínimas para circular no están garantizadas, tanto para vehículos particulares como para camiones de carga.
Este cierre llega en un momento crítico, coincidiendo con el inicio del otoño, una temporada en la que las condiciones meteorológicas en la cordillera suelen volverse complicadas. Tanto las autoridades argentinas como chilenas han recomendado a los viajeros que eviten iniciar desplazamientos y que se mantengan informados a través de los canales oficiales sobre la situación del paso. La comunicación de las autoridades subraya que la reabertura del cruce dependerá de la evolución de las condiciones climáticas en la región montañosa, lo que genera incertidumbre entre quienes dependen de esta ruta para sus actividades comerciales y turísticas.
Cabe recordar que el Paso Cristo Redentor había estado cerrado previamente el viernes y había experimentado una breve apertura el sábado. Durante esa ventana de tiempo, el paso se habilitó a partir de las 9:00, tras un cierre por inestabilidad climática que había afectado principalmente al lado chileno, debido a fuertes lluvias que se anticipaban. En esa ocasión, se estimó que las precipitaciones podían alcanzar hasta 40 milímetros en la noche, lo que había llevado a las autoridades a cerrar el acceso.
El sábado, cuando el paso estuvo operativo, el flujo vehicular se restableció en ambos sentidos, aunque se registraron demoras significativas en la aduana chilena, donde los tiempos de espera para los automóviles superaron las dos horas en los momentos de mayor afluencia. A pesar de que en el lado argentino no se reportaron demoras destacables en la zona de Roque Carranza, la reapertura resultó ser temporal, ya que las previsiones meteorológicas pronosticaban lluvias intensas y posibles tormentas, especialmente para la madrugada del domingo, lo que llevó a un nuevo cierre.
Desde las autoridades se ha hecho énfasis en la importancia de consultar fuentes oficiales y de posponer cualquier viaje hasta que las condiciones mejoren. El Paso Internacional Cristo Redentor es fundamental para el intercambio entre Argentina y Chile, y su cierre prolongado impacta en diversos sectores, desde el comercio hasta el turismo. Mientras tanto, la situación sigue siendo monitoreada de cerca, a la espera de una mejora en las condiciones climáticas que permita la reanudación del tránsito por esta vital ruta internacional.



