El noreste de Estados Unidos enfrenta una grave situación tras el impacto de un ciclón bomba que dejó más de 60 centímetros de nieve en varias ciudades. Miles de residentes se encuentran sin electricidad y enfrentan serios problemas de movilidad debido a las condiciones climáticas extremas.

Los pronósticos meteorológicos advierten sobre la posibilidad de nuevas nevadas en los próximos días, lo que complicaría aún más la recuperación de la región. En la madrugada del lunes, este fenómeno meteorológico generó vientos huracanados y una rápida acumulación de nieve, lo que resultó en cortes de energía generalizados, afectando a más de 330.000 usuarios, especialmente en Massachusetts. Las autoridades han declarado estados de emergencia y han establecido restricciones de circulación para resguardar a la población.

Además, el impacto se ha sentido en el transporte aéreo, con más de 10.000 vuelos cancelados entre el domingo y el martes. A pesar de que algunas restricciones de viaje se han levantado, la movilidad sigue siendo problemática debido a las carreteras congeladas y la interrupción de servicios de entrega. La acumulación de nieve también provocó el cierre de escuelas y la postergación de votaciones en el Congreso. Las cifras de acumulación de nieve han establecido nuevos récords históricos en diversas localidades, siendo Providence la más afectada con 96 centímetros de nieve.