A partir del 1 de julio, China comenzará a aplicar una nueva normativa de carácter nacional enfocada en la reducción del exceso de embalaje en el sector de la paquetería. Esta medida se produce en un contexto donde el comercio electrónico en el país ha experimentado un crecimiento exponencial, gestionando aproximadamente 199.000 millones de envíos en el año 2025. La iniciativa busca regular un área que ha sido objeto de críticas tanto por su impacto ambiental como por los costos que genera a las empresas.
La normativa, titulada 'Requisitos para limitar el embalaje excesivo en la paquetería', establece restricciones específicas en tres aspectos clave: la adecuación del tamaño de las cajas al producto que contienen, el número de capas de embalaje y la cantidad de cinta adhesiva utilizada en el proceso de empaquetado. Según lo informado por la televisión estatal, CCTV, esta regulación tiene como objetivo principal optimizar el uso de materiales y reducir los residuos generados en la cadena logística.
Históricamente, el sector ha dependido de un embalaje abundante para minimizar los daños durante el transporte de productos, lo que ha llevado a una utilización excesiva de cajas sobredimensionadas y múltiples capas de protección. Sin embargo, esta práctica no solo contribuye a una mayor acumulación de desechos, sino que también incrementa los costos operativos de las empresas que participan en el proceso de entrega. Con la nueva regulación, se espera que las empresas adopten soluciones más sostenibles y eficientes.
El nuevo estándar establece que para los productos que no son frágiles, se permitirán un máximo de dos capas de embalaje. Por su parte, aquellos productos considerados frágiles podrán contar con hasta tres o cuatro capas, dependiendo de las características del artículo en cuestión. Este enfoque diferenciado busca equilibrar la necesidad de protección del producto con la responsabilidad ambiental que implica la reducción de residuos.
Además, la normativa impone restricciones en el uso de cinta adhesiva, limitando su ancho a un máximo de 45 milímetros, lo que contribuirá a una disminución en la cantidad de material utilizado por paquete. La implementación de estas medidas no solo se trata de establecer límites, sino que también promueve la idea de un embalaje más inteligente y ajustado a las dimensiones de los productos, lo que podría resultar en un ahorro significativo tanto para las empresas como para los consumidores.
Cabe destacar que algunas compañías y centros logísticos en China ya han comenzado a implementar proyectos piloto que buscan reducir la cantidad de materiales empleados en el embalaje. Estas iniciativas incluyen la reutilización de cajas, el uso de cintas más estrechas y un ajuste más preciso en el tamaño del embalaje. Este tipo de cambios, aunque todavía incipientes, muestran que la industria está tomando en serio la necesidad de adaptarse a las nuevas regulaciones y a las demandas de un consumidor cada vez más consciente del medio ambiente.
El crecimiento del sector de la paquetería en China ha sido notable, con un aumento interanual del 13,7% en el volumen de paquetes en 2025, así como ingresos que alcanzan los 1,5 billones de yuanes (aproximadamente 220.600 millones de dólares), lo que representa un incremento del 6,5% con respecto al año anterior. Sin embargo, el fenómeno del embalaje excesivo ha generado debates en redes sociales chinas, donde usuarios han expresado su descontento por la cantidad de material utilizado en el envío de productos. Críticas como las de una usuaria de Weibo, que señalaba que el desarme de estos empaques resulta molesto y poco ecológico, reflejan una creciente preocupación por el impacto ambiental de estas prácticas en la sociedad china actual.



