Cientos de personas se concentraron en la Puerta de Brandeburgo, en Berlín, para homenajear a las víctimas del ataque ocurrido el sábado durante una actividad del Orgullo. El atropello provocó la muerte de una mujer y dejó otras 29 personas heridas.

La ceremonia estuvo marcada por la conmoción, el dolor y la indignación, pero también por la voluntad de la comunidad de mantenerse unida. Los asistentes depositaron flores, encendieron velas y se abrazaron mientras recordaban a las personas afectadas. Muchos llevaron banderas arcoíris y pancartas con mensajes como “El odio mata”, “Un ataque contra uno de nosotros es un ataque contra todos” y “Volveremos a bailar”.

La concentración se desarrolló mientras la Policía de Berlín mantenía un operativo por el sospechoso, identificado como Abdul B., un ciudadano alemán de ascendencia libanesa que presuntamente tenía interés en afiliarse a Estado Islámico. El hombre fue abatido por agentes y declarado muerto cerca de las 18, en el barrio de Spandau, poco después del inicio del homenaje. Según explicó la Policía, los efectivos dispararon porque, tras quedar acorralado, se acercó a ellos con un “arma punzante”.

Durante el acto, uno de los oradores expresó el impacto del ataque sobre la comunidad y las instituciones democráticas. “Ayer fue un ataque contra todos nosotros, contra todas nuestras identidades, nuestra existencia, nuestra comunidad y nuestra democracia, pero no dejaremos que nos derrote”, afirmó. Luego, ante los presentes, concluyó: “Volveremos a bailar”.