La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y la secretaria política y eurodiputada del partido, Irene Montero, respaldaron este domingo las movilizaciones sociales por el acceso a la vivienda y la defensa de la educación pública. Ambas dirigentes sostuvieron que la presión ciudadana debe ir «mucho más lejos de lo que quiere el Gobierno» y anticiparon «un otoño de movilizaciones que puede cambiarlo todo».

Montero afirmó que la acampada instalada en la Puerta del Sol de Madrid, quince años después del 15-M, demuestra que la movilización y la presencia en las calles son el camino para conseguir que «las casas sean para vivir» y avanzar hacia una transformación del modelo vigente. En ese marco, cuestionó las negociaciones del Ejecutivo central con Junts y el PNV y advirtió que, esta vez, «el trágala tiene que ser para los rentistas y para los especuladores».

La dirigente de Podemos también planteó que la crisis habitacional no se resuelve con un parche temporal ni con un real decreto. Según sostuvo, es urgente «expropiar las viviendas a los fondos buitre», prohibir la especulación inmobiliaria y reducir los precios. Montero celebró además que la ciudadanía vuelva a ocupar las plazas de las ciudades, porque interpretó que las protestas expresan con claridad que «el negocio de la vivienda se acabó».

Por su parte, Belarra vinculó el escenario con un contexto de malestar generalizado y afirmó que el país atraviesa un período de movilización después de la intensa primavera previa al verano. La declaración quedó interrumpida en el material de base, sin mayores precisiones sobre su análisis.