En Salta, al menos seis recién nacidos han dado positivo en la infección por chikungunya, luego de que el virus fuera transmitido por sus madres durante las últimas etapas del embarazo. Esta alarmante situación fue confirmada por el Ministerio de Salud Pública provincial. Aunque los bebés se encuentran estables y bajo observación médica, las autoridades de salud están en alerta ante el avance de la enfermedad, que ha mostrado un aumento significativo en la región en los últimos días.

La provincia se encuentra en una fase de vigilancia epidemiológica reforzada, tras registrar un total de 1.632 casos de chikungunya en lo que va del año 2026. Esta cifra ha despertado preocupación, especialmente en los departamentos de San Martín y Orán, donde se han intensificado las medidas de control y seguimiento de la enfermedad. La Dirección General de Coordinación Epidemiológica ha emitido un informe en el que se destacan los esfuerzos realizados para monitorear a las embarazadas y a los recién nacidos, grupos considerados de alto riesgo.

La situación es crítica, ya que se ha confirmado que 113 personas han requerido hospitalización debido a síntomas graves relacionados con la enfermedad. Este panorama ha llevado a las autoridades sanitarias a priorizar la protección de los grupos más vulnerables, especialmente las gestantes y los neonatos. La vigilancia se ha concentrado en 46 mujeres embarazadas que han contraído el virus y en los seis bebés que han nacido con la infección, lo que marca un aumento notable en la incidencia de la enfermedad en estos grupos.

Un análisis por edades revela que la población más afectada es la de 45 a 65 años, que representa el 19,8% de los casos totales. A este grupo le siguen los adolescentes de entre 10 y 14 años, con un 15,8%, y los adultos de 25 a 34 años, que constituyen el 13,6% de los infectados. No obstante, es preocupante que los casos en neonatos, aunque son poco frecuentes, han alcanzado el 0,3%, lo que evidencia la necesidad de una vigilancia más estricta en los hospitales y clínicas.

La situación plantea un desafío importante para el sistema de salud, ya que las mujeres embarazadas y los recién nacidos son especialmente susceptibles a complicaciones. La presencia de chikungunya en bebés de menos de un mes resalta la urgencia de implementar medidas de prevención efectivas en las maternidades y unidades de neonatología de la provincia, tanto en el ámbito público como privado.

En este contexto, la prevención se convierte en una prioridad. La eliminación de los criaderos de mosquitos es la única medida comprobada para detener la propagación del virus. Las autoridades sanitarias han recomendado varias acciones, como vaciar o cubrir recipientes que acumulen agua, utilizar repelentes, vestir prendas de colores claros que cubran la piel y colocar mosquiteros en puertas y ventanas. Además, es crucial llevar a cabo la limpieza de patios y jardines para interrumpir el ciclo de vida del mosquito Aedes aegypti, vector del chikungunya. La comunidad debe ser altamente consciente de la importancia de estas medidas para protegerse de la enfermedad y frenar su avance.