El Ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe ha confirmado la muerte de un hombre de 64 años a causa de la gripe A (H3N2) en la ciudad de Rosario. Este lamentable evento se dio a conocer en el marco del Boletín Epidemiológico Provincial correspondiente a la semana 19 de 2026, que abarcó del 9 al 16 de mayo. Además del fallecimiento, las autoridades han emitido una alerta por el notable incremento de casos de psitacosis en la región, lo que ha generado preocupación en el sistema de salud local.
El análisis de los datos oficiales revela que la muerte del paciente estaba directamente relacionada con un cuadro de influenza A. Este hombre, que residía en Rosario, contaba con comorbilidades y no había recibido la vacuna antigripal correspondiente a la temporada. Las autoridades sanitarias subrayan la importancia de la vacunación, especialmente en personas con condiciones preexistentes que son más vulnerables a complicaciones graves provocadas por la gripe.
En el mismo informe, se destaca un aumento significativo en los cuadros respiratorios graves en comparación con el año anterior. Hasta la fecha, se han notificado más de 12,180 casos de infecciones respiratorias agudas graves (IRAG) en pacientes que requirieron internación, así como 269 casos confirmados de virus respiratorios. Este incremento es alarmante y refleja una tendencia preocupante en la salud pública de la provincia.
La gripe A ha sido identificada como el virus predominante en las últimas semanas, representando el 76% de los casos positivos en pacientes hospitalizados. Las cifras muestran un incremento del 63% en los casos graves de infecciones respiratorias en comparación con el mismo período del año anterior. Este crecimiento afecta a diversos grupos etarios, lo que pone de relieve la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades sanitarias.
La situación actual ha generado un estado de alerta en el sistema de salud provincial, donde se han registrado más de 12 mil internaciones por infecciones respiratorias agudas graves desde el inicio del año. Ante este escenario, se ha recomendado a la población reforzar la vacunación antigripal, especialmente en los grupos de riesgo, así como mantener las medidas de prevención para evitar la propagación del virus. La cooperación de la comunidad es crucial en este contexto.
La variante H3N2 de la influenza es conocida por causar cuadros clínicos más severos que otras cepas de gripe, aumentando el riesgo de complicaciones como neumonía, infecciones bacterianas secundarias y descompensación de enfermedades crónicas. La forma más común de transmisión del virus es a través de gotitas respiratorias que se expulsan al toser, estornudar o hablar, así como por contacto con superficies contaminadas, lo que facilita su rápida diseminación en lugares cerrados como escuelas y centros de atención médica.
Los síntomas de la infección por influenza H3N2 suelen aparecer de manera abrupta y pueden incluir fiebre alta, escalofríos, dolores musculares intensos, cefalea persistente y un cansancio notable que puede prolongarse más allá de la fase aguda de la enfermedad. A diferencia de un resfriado común, la gripe A presenta un impacto sistémico más profundo y puede manifestarse con tos seca, dolor de garganta y congestión nasal. En los grupos más vulnerables, como niños y ancianos, también se pueden observar síntomas gastrointestinales como vómitos, lo que complica aún más el manejo clínico de la enfermedad.


