La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) ha decidido suspender en parte el paro que había sido convocado para el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) debido a la presión ejercida por el Gobierno. Esta medida de protesta, que se originó en respuesta a la reciente ola de despidos que afectó a más de 140 trabajadores del organismo, se reemplazará por una asamblea general que se llevará a cabo el próximo viernes a las 10:30 en la sede central del SMN. La decisión de ATE llega en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y los trabajadores estatales, quienes consideran que sus derechos están siendo vulnerados.
La resolución del gremio se produjo después de que el Gobierno declarara ilegal el “apagón informativo” que estaba previsto para ese día en el SMN, una acción que podría haber tenido repercusiones significativas en la operación de vuelos a nivel nacional. En una comunicación oficial, el Poder Ejecutivo argumentó que el servicio meteorológico para la navegación aérea es considerado un servicio público esencial, en virtud de las leyes 27.161 y 25.877. Ante esta situación, ATE denunció que el Gobierno intenta restringir el derecho a la huelga, lo que llevó a sus representantes a reconsiderar la forma de manifestarse.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, se pronunció enérgicamente en sus redes sociales, acusando al Gobierno de actuar de manera ilegal al afirmar que los trabajadores del SMN no pueden ejercer su derecho a huelga bajo el argumento de que su labor es esencial. Según Aguiar, esta afirmación es completamente errónea ya que, según su análisis, ninguna norma vigente clasifica al SMN como un servicio esencial, por lo tanto, el derecho a huelga debería mantenerse intacto. Además, el dirigente vinculó la situación actual con los despidos recientes y exigió una mayor inversión en el sector para garantizar su correcto funcionamiento.
El líder sindical enfatizó que lo ilegal no es la huelga debidamente comunicada, sino las acciones de los funcionarios que intentan silenciar a los trabajadores. Aguiar también advirtió sobre los peligros de desfinanciar un organismo que juega un papel crucial en la seguridad aérea y en la prevención de desastres climáticos, señalando que esto podría tener consecuencias graves tanto para la industria de la aviación como para la población en general.
El conflicto en el SMN ha puesto de manifiesto una vez más la lucha entre los derechos laborales y las decisiones gubernamentales que afectan a los trabajadores. La asamblea que se llevará a cabo en lugar del paro inicialmente previsto, aunque no es una huelga en el sentido estricto, implica una interrupción de las actividades que ATE considera necesaria para manifestar su descontento con la situación actual.
La huelga estaba programada para llevarse a cabo desde las 5 de la mañana hasta las 12 del mediodía del viernes y, de haberse realizado, habría dejado a los aeropuertos sin información meteorológica, esencial para la seguridad en el despegue y aterrizaje de los vuelos comerciales. Con la decisión de ATE de convocar una asamblea en el mismo horario, buscan mantener la visibilidad de su reclamo sin incurrir en sanciones que podrían afectar aún más a los trabajadores en un contexto ya de por sí complicado. Así, el gremio intenta equilibrar la necesidad de protestar con la responsabilidad de no poner en riesgo la seguridad aérea.



