Un reciente estudio a nivel mundial ha puesto de manifiesto la notable cohesión social que caracteriza a Argentina, destacando la fortaleza de sus lazos familiares y comunitarios. Este informe, que encuestó a más de un millón de personas en 65 naciones, posiciona a Argentina en segundo lugar global en cuanto a la calidad de las relaciones familiares entre los jóvenes.

María Migliore, analista política y referente social, analizó este fenómeno en un programa reciente y subrayó la importancia de contar con una red de apoyo en la vida cotidiana. Según el estudio, el 40% de los jóvenes a nivel mundial experimenta problemas de salud mental, sin embargo, en Argentina, las cifras de redes sociales y familiares superan considerablemente el promedio global, con un 70% de los jóvenes que recurren a su familia en momentos de dificultad.

El análisis también destaca que el bienestar emocional de los jóvenes está influenciado por cuatro factores clave: la calidad de los vínculos, el sentido de trascendencia o espiritualidad, el uso temprano de tecnología y la alimentación. Migliore señaló que, a diferencia de lo que podría pensarse, un mayor desarrollo económico no siempre se traduce en una mejor salud mental de los jóvenes, evidenciando mejores resultados en ciertas regiones de África y América Latina en comparación con países desarrollados como Estados Unidos y Japón.