En las primeras horas del día, una fuerte tormenta se abatió sobre la provincia de Buenos Aires, trayendo consigo lluvias intensas, ráfagas de viento que superan los 50 km/h y la posibilidad de granizo. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta naranja, indicando que las condiciones climáticas adversas podrían persistir a lo largo de la jornada del jueves 7 de mayo. Con un pronóstico de precipitaciones que oscila entre el 70% y el 100%, la incertidumbre y el riesgo se apoderan de la región, que se encuentra en estado de alerta ante el inminente peligro que representan estos fenómenos naturales.
El último informe del SMN advierte que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y sus alrededores están bajo una amenaza significativa, ya que se anticipan tormentas potencialmente severas que pueden traer lluvias torrenciales en cortos períodos. Las autoridades estiman que las precipitaciones acumuladas podrían estar entre 60 y 90 mm, aunque en ciertas áreas específicas, estos valores podrían ser superados. Además de las lluvias, se prevé actividad eléctrica intensa y la posibilidad de que se formen ráfagas de viento que alcancen hasta los 90 km/h. Esta combinación de factores climáticos genera un ambiente propenso a situaciones de emergencia.
En este contexto, el SMN ha instado a la población a tomar precauciones y a seguir las recomendaciones de seguridad. Se aconseja evitar la circulación por zonas inundadas y permanecer en espacios cerrados para resguardarse de los efectos de la tormenta. Asimismo, se sugiere desconectar electrodomésticos, asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento y contar con números de emergencia a mano. Estas medidas son esenciales para minimizar el riesgo ante la inminente llegada de condiciones climáticas adversas.
El panorama meteorológico podría mejorar a partir del viernes, cuando se espera un notable descenso de la temperatura y una disminución de la nubosidad. Sin embargo, los vientos moderados continuarán presentes, así como la posibilidad de lluvias aisladas en la región. Para el fin de semana, se prevén condiciones más estables, con temperaturas que oscilarán entre los 7°C y 9°C en las mínimas y un máximo de 16°C, lo que brindará un respiro a los habitantes de la zona tras el impacto de la tormenta.
Aparte de la Ciudad de Buenos Aires, otras localidades también se encuentran en alerta naranja debido a tormentas. Entre ellas se encuentran el este de Formosa, Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos y el norte de Buenos Aires, que enfrentan un riesgo significativo por las precipitaciones intensas. En Misiones, aunque también se anticipan tormentas, se ha emitido una alerta amarilla, lo que indica un menor riesgo en comparación con las provincias mencionadas.
Por otro lado, el jueves 7 de mayo también se ha declarado alerta amarilla por vientos en varias provincias, incluyendo Jujuy, Salta, Tucumán, y las regiones del oeste de Formosa y Chaco. Estas áreas podrían experimentar vientos del sur y sudoeste con velocidades que van de 35 a 50 km/h y ráfagas que pueden llegar a los 80 km/h. La combinación de tormentas y vientos fuertes plantea un escenario de alta vulnerabilidad para las comunidades afectadas.
Uno de los episodios más impactantes de la jornada se produjo en la Ruta 3, donde automovilistas registraron la aparición de un tornado en el partido de Las Flores. Este fenómeno meteorológico causó serios daños, incluyendo la destrucción de una vivienda a causa del viento zonda. La situación generó la activación de la sirena pública, señalando la gravedad de la emergencia y la necesidad de la intervención de los servicios de emergencia, quienes trabajan para atender a la población y mitigar los efectos de este fenómeno natural devastador.



