Al menos 109 personas murieron y otras 116 permanecen desaparecidas tras el naufragio de una embarcación que transportaba a 305 migrantes frente a las costas de Yibuti. Entre las víctimas hay 15 menores de edad, según informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La embarcación se dirigía desde Yibuti hacia Yemen y se hundió cerca de Guhere, al norte de Obock, durante la noche del 8 al 9 de octubre. De acuerdo con los supervivientes, el contingente estaba integrado por ciudadanos de Etiopía. Hasta el momento fueron recuperados 52 hombres, 42 mujeres y 15 menores: nueve niñas y seis niños.
Más de 80 personas sobrevivieron al hundimiento. La OIM brinda asistencia a 64 de ellas en el Centro de Respuesta para Migrantes de Obock, donde reciben atención sanitaria, apoyo psicosocial, protección, alojamiento temporal y alimentos. También se les ofrece ayuda para comunicarse con sus familiares.
Las autoridades de Yibuti mantienen activo el operativo de rescate y atienden a los sobrevivientes. Además, asumieron el entierro de las personas fallecidas. “Es una pérdida devastadora de vidas. Estamos con los supervivientes y las familias de quienes han perdido a seres queridos o no saben de su paradero”, declaró Alexandre Coissac, jefe de misión de la OIM en Yibuti. La organización señaló que sus equipos trabajan junto con las autoridades locales para brindar asistencia de emergencia.



