En las últimas dos décadas, Chile ha logrado avances significativos en la calidad del aire, aunque las desigualdades regionales persisten. Un estudio reciente de 2025, elaborado por varias instituciones académicas y gubernamentales, señala que, a pesar de la disminución de contaminantes como el material particulado fino (PM2.5), las disparidades en la calidad del aire siguen siendo un tema crítico, especialmente en el sur y en zonas industriales del país.
El informe destaca que el uso de leña húmeda en el sur de Chile sigue siendo una de las principales fuentes de contaminación atmosférica. Según Kevin Basoa, del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), la falta de regulación efectiva sobre el uso de leña en esta región complica la situación, ya que este recurso es parte integral de la cultura de muchas comunidades. Además, factores geográficos y las condiciones atmosféricas asociadas al océano Pacífico dificultan la dispersión adecuada de los contaminantes.
En el norte y centro del país, las llamadas “zonas de sacrificio” continúan enfrentando problemas de contaminación. Aunque los niveles de dióxido de azufre (SO₂) han mostrado una tendencia a la baja, se siguen registrando episodios agudos en localidades como Coronel y Talcahuano. A continuación, se presenta el estado de la calidad del aire en Viña del Mar a fecha 18 de marzo de 2026, incluyendo las restricciones vigentes para calefacción, vehículos y otros factores relacionados con la contaminación atmosférica.


