Un lamentable accidente se produjo este miércoles en el Aeroparque Jorge Newbery, donde un trabajador falleció tras quedar atrapado en una fuga de gas, mientras que otro compañero resultó con lesiones leves. Los hechos ocurrieron durante la realización de trabajos de mantenimiento en una sala técnica, ubicada cerca de la puerta de emergencia del área de preembarque nacional. Este incidente ha dejado conmocionados tanto a los colegas de las víctimas como a los usuarios del aeropuerto, dado el contexto de la tragedia que se desarrolló en un espacio que, si bien es de acceso restringido, se encuentra en un punto neurálgico de la terminal.
Los trabajadores afectados son empleados de la empresa “Maxiseguridad”, que tiene a su cargo el mantenimiento de los sistemas de dióxido de carbono en las instalaciones del aeropuerto. Según las informaciones recabadas, los operarios estaban realizando labores sobre un sistema de tuberías cuando un tablero eléctrico se desprendió y cayó sobre ellos. Este accidente provocó que se rompiera una válvula de seguridad, lo que generó un escape de gas que dificultó la evacuación de los trabajadores, dejando a uno de ellos atrapado en el lugar.
La víctima fatal fue identificada como Federico E. G., un hombre de 33 años que formaba parte del equipo desde 2019. Federico tenía experiencia en el sector de la construcción y su trabajo en el Aeroparque se centraba en el mantenimiento de instalaciones críticas para la operación del aeropuerto. Su trágica muerte no solo representa una pérdida para su familia, sino también para sus compañeros, quienes lo recordarán por su dedicación y profesionalismo.
Los servicios de emergencia llegaron rápidamente al lugar tras recibir el aviso del accidente. Al evaluar la situación, el personal médico confirmó el fallecimiento de Federico en el lugar de los hechos, mientras que su colega fue asistido y se encuentra fuera de peligro. Esta situación ha llevado a las autoridades a investigar las circunstancias del accidente, tomando las medidas necesarias para garantizar la seguridad en el Aeroparque y evitar que episodios similares sucedan en el futuro.
La Fiscalía que investiga el caso ha ordenado preservar la escena del accidente y llevar a cabo un peritaje exhaustivo. También se ha dispuesto el secuestro de las prendas de vestir de los trabajadores para su análisis, así como la toma de declaraciones de los testigos, incluyendo la supervisión del personal de Aeropuertos Argentina y de la empresa Maxiseguridad. Este proceso es crucial para esclarecer las responsabilidades y determinar si hubo algún tipo de negligencia en los procedimientos de seguridad.
Es importante destacar que el gas involucrado en el accidente, el dióxido de carbono, no es tóxico en condiciones normales. Sin embargo, en espacios cerrados, puede desplazar el oxígeno del ambiente, lo que genera un riesgo para la vida si las personas quedan atrapadas sin posibilidad de escapar. Este tipo de situaciones pone de manifiesto la necesidad de mantener altos estándares de seguridad y formación en el manejo de gases industriales, especialmente en áreas donde se realizan trabajos técnicos en infraestructura crítica como la del Aeroparque Jorge Newbery.
La comunidad aeronáutica y los empleados de Aeropuertos Argentina están en duelo por la pérdida de un compañero, y se espera que esta tragedia sirva como un llamado a la acción para revisar y reforzar los protocolos de seguridad, a fin de prevenir futuros incidentes que puedan poner en riesgo la vida de los trabajadores en el sector.



