Un grave incidente tuvo lugar en el Aeropuerto Internacional de Denver cuando, en la noche del viernes, un avión de Frontier Airlines, que se preparaba para despegar hacia Los Ángeles, impactó contra un peatón. Este trágico suceso ocurrió alrededor de las 23:19 y generó un incendio en uno de los motores de la aeronave, lo que obligó a una rápida evacuación de los 231 pasajeros a bordo. Afortunadamente, la mayoría de los ocupantes resultaron ilesos, aunque se reportó una lesión leve en uno de ellos.
El vuelo 4345, un Airbus A321, estaba en la fase de despegue cuando se produjo el choque. Los pilotos informaron a la torre de control que habían golpeado a una persona y que había fuego en uno de los motores. Este tipo de accidentes, aunque poco comunes, plantean serias preocupaciones sobre la seguridad en las operaciones aeroportuarias y los protocolos establecidos para prevenir este tipo de situaciones. Las autoridades confirmaron que la víctima fue alcanzada por el motor, lo que desencadenó el incendio.
La rápida intervención de los bomberos fue crucial para extinguir el fuego, permitiendo que los pasajeros evacuaran de manera segura utilizando las rampas de emergencia. Tras la evacuación, los pasajeros fueron trasladados a la terminal en autobuses, donde recibieron atención médica y fueron evaluados según los procedimientos de emergencia establecidos para estos casos. Aunque el impacto fue severo, el protocolo de evacuación se ejecutó sin mayores contratiempos, lo que evitó una posible tragedia mayor.
Un aspecto que ha generado preocupación es cómo un peatón pudo acceder a una zona de alta seguridad del aeropuerto. Las autoridades policiales han comenzado a investigar el vallado en el sector este del aeropuerto para determinar si hubo alguna brecha que permitiera el ingreso del individuo a la pista. Hasta el momento, no se han aclarado las circunstancias que llevaron a esta persona a estar en un área restringida, lo que plantea preguntas sobre la efectividad de los controles de seguridad en lugares críticos como un aeropuerto internacional.
El vuelo, que transportaba a 224 pasajeros y siete miembros de la tripulación, debió interrumpir su despegue de manera abrupta. Los informes iniciales indican que, a pesar del susto y el humo en la cabina, los pasajeros lograron salir sin mayores inconvenientes. Las autoridades de seguridad están trabajando en conjunto con Frontier Airlines para esclarecer los detalles de este incidente y garantizar que no se repita en el futuro. La aerolínea expresó su consternación ante lo sucedido y está colaborando con las investigaciones pertinentes.
La Policía de Denver, junto con el Departamento Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), asumieron la responsabilidad de la investigación, aunque hasta el momento no se han divulgado detalles sobre la identidad del peatón o las circunstancias que rodearon su presencia en la pista. Este evento resalta la importancia de mantener altos estándares de seguridad en los aeropuertos, y la necesidad de revisar y mejorar los protocolos vigentes para prevenir que situaciones similares ocurran en el futuro. Por el momento, la pista 17L permanecerá cerrada mientras continúa la investigación, y el vuelo 4345 será reprogramado en función de los resultados de las indagaciones.



