El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, realizó un encendido llamado a la acción internacional este sábado, advirtiendo sobre la crítica situación humanitaria y de salud que enfrenta Sudán. Con cerca de 33,7 millones de personas, más de la mitad de la población del país, en necesidad urgente de asistencia, la advertencia resuena como un grito de auxilio que no puede ser ignorado por la comunidad global.

Tedros enfatizó que Sudán se encuentra en medio de una de las crisis humanitarias y sanitarias más severas a nivel mundial, subrayando que el país no puede hacer frente a esta situación por sí solo. En un comunicado difundido a través de las redes sociales, el director de la OMS instó a la solidaridad internacional y a una respuesta política y humanitaria decidida que permita abordar esta emergencia de manera efectiva.

La situación se ha visto gravemente deteriorada por el conflicto armado en curso, así como por los ataques sistemáticos a instalaciones médicas, lo que ha llevado al sistema de salud sudanés al borde del colapso. Desde finales de marzo, más de 70 personas, incluidos profesionales de la salud, han perdido la vida en diversos ataques, lo que resalta la precariedad y la urgencia de la situación.

Entre los incidentes más alarmantes se destaca un ataque con drones ocurrido el 20 de marzo en el Hospital Universitario de Al Daein, en la región de Darfur Oriental, donde al menos 64 personas, entre ellas pacientes y personal médico, perdieron la vida, dejando además 89 heridos. Apenas unos días después, otro ataque en el Hospital de Al Jabalain, en el estado del Nilo Blanco, resultó en la muerte de diez trabajadores, incluido el director del hospital, mientras este realizaba una cirugía, dejando a 22 heridos en el proceso.

El clima de violencia y caos ha llevado al saqueo de hospitales, como ocurrió en el Hospital Familiar de Al Daein, donde tanto pacientes como personal de salud fueron forzados a abandonar el centro. La inestabilidad también se ha manifestado en el ataque a un hospital en Al Kurmuk, en el estado del Nilo Azul, donde los equipos fueron destruidos y un trabajador resultó gravemente herido, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad del sistema sanitario en un contexto de conflicto.

Tedros enfatizó que, sin una respuesta coordinada y rápida, la situación en Sudán continuará deteriorándose, amenazando la vida de millones de personas. Al cerrar su mensaje, el director de la OMS reafirmó la necesidad imperiosa de una acción internacional renovada y de un compromiso político y humanitario que permita abordar esta crisis en su totalidad. Sudán, en su lucha por la supervivencia, no puede enfrentar esta crisis en soledad, instando a la comunidad internacional a actuar con urgencia y eficiencia para mitigar el sufrimiento de su población.