El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado la trágica muerte de al menos ocho estudiantes y un trabajador de la salud, como resultado de un ataque aéreo ocurrido el 11 de marzo en la localidad de Shukairi, en el estado de Nilo Blanco, Sudán. Este ataque se enmarca en el contexto del conflicto armado que comenzó en abril de 2023 entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

El organismo internacional ha expresado su profundo pesar por las víctimas, entre las cuales se encuentran cuatro menores de edad. Asimismo, se ha informado que numerosos estudiantes y civiles han resultado heridos, lo que ha llevado al cierre de todas las escuelas de la región. Sheldon Yett, representante de UNICEF en Sudán, enfatizó que este ataque representa una grave violación del derecho de los niños a vivir en un entorno seguro y protegido, recordando el devastador impacto que la guerra tiene en la infancia.

Yett subrayó la importancia de las escuelas como espacios seguros para el aprendizaje y el desarrollo de los niños, afirmando que nunca deberían ser blanco de ataques. Desde el inicio del conflicto, se han contabilizado al menos 200 incidentes que han afectado a escuelas y hospitales, privando a miles de niños de acceso a educación y atención médica. La organización Sudan Doctors Network reportó que el ataque de Shukairi dejó al menos 17 víctimas fatales, atribuyendo la responsabilidad a las RSF y denunciando la continuidad de las violaciones de derechos humanos en la región.