Un niño de nueve años sufrió graves lesiones en una plaza pública tras el colapso de un poste de luz en una localidad del noroeste de la provincia de Buenos Aires. Este incidente, que tuvo lugar en marzo de 2020, ha llevado a la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de San Nicolás a confirmar una sentencia que obliga al municipio a indemnizar al menor y a su familia. La decisión judicial se basó en la falta de mantenimiento del poste, lo que provocó el accidente y las consecuencias que este tuvo en la vida del niño.
El hecho ocurrió cuando el menor se encontraba jugando con sus amigos en la plaza, ubicada a pocos metros de su hogar. En un momento inesperado, la columna de alumbrado perdió su estabilidad y cayó sobre su pierna derecha, causando una fractura distal de peroné. Ante esta situación, los padres del niño decidieron presentar una demanda en representación de su hijo, reclamando una compensación por los daños físicos y morales sufridos a raíz del accidente.
Según los documentos judiciales, la plaza donde ocurrió el incidente es un lugar de encuentro frecuente para los vecinos y sus hijos. Los padres argumentaron que el accidente fue directamente atribuible a la falta de mantenimiento del poste de luz, el cual presentaba signos evidentes de corrosión en su base. La demanda fue dirigida tanto al municipio como a la empresa responsable de la distribución de energía, argumentando que ambas partes compartían la responsabilidad sobre el estado del poste y, por ende, del accidente.
La empresa de energía, por su parte, rechazó cualquier vínculo con el poste, afirmando que era un bien municipal destinado exclusivamente al alumbrado público. En su defensa, solicitó el rechazo de la demanda en su contra y propuso que su aseguradora fuera la que respondiera en caso de que se estableciera responsabilidad. Por otro lado, el municipio también se desentendió del asunto, alegando que no había recibido quejas previas sobre el estado del equipamiento en la plaza y que eran los demandantes quienes debían demostrar el vínculo entre la inacción estatal y el daño sufrido.
El juzgado de primera instancia llevó a cabo un exhaustivo análisis de la evidencia presentada. Un informe de un perito técnico reveló que las columnas de alumbrado tenían una estructura metálica que evidenciaba signos de corrosión, especialmente en la base, lo que compromete su estabilidad. El experto recomendó la implementación de controles periódicos que incluyan técnicas específicas para detectar el deterioro de estos postes, enfatizando la importancia del mantenimiento para prevenir incidentes como el ocurrido.
Además, el fallo judicial consideró las fotografías y testimonios de testigos que corroboraron el mal estado del poste antes de la caída. Estos elementos fueron determinantes para que el juzgado concluyera que la administración municipal no había ejercido el control necesario sobre sus bienes públicos, facilitando así el accidente que dejó al niño herido. En su resolución, el tribunal reiteró que el municipio tiene el deber de conservar y mantener los espacios públicos, tal como lo establece la legislación provincial vigente, y que su omisión en este caso fue clave para el desenlace desafortunado del incidente.



