El Ministerio de Sanidad ha dado un paso significativo en el fortalecimiento de la salud pública al publicar la Orden SND/356/2026 en el Boletín Oficial del Estado. Esta normativa, que entrará en vigor a partir de mañana, introduce una serie de cambios relevantes en la atención sanitaria, ampliando la cobertura de la 'prueba del talón', que se extiende ahora a 21 enfermedades. Esta acción es parte de un esfuerzo más amplio para mejorar los programas de prevención y diagnóstico, así como para garantizar un acceso más equitativo a tratamientos vitales para la población.
Una de las novedades más destacadas es la ampliación del cribado poblacional para el cáncer colorrectal, que ahora se realizará hasta los 74 años. Esta medida responde a la creciente necesidad de detectar esta enfermedad en etapas tempranas, lo que podría resultar en un aumento significativo de las tasas de supervivencia. Además, el acceso a la fecundación in vitro con óvulos donados se ampliará en casos de fallo ovárico prematuro, una situación que afecta a muchas mujeres y que puede impactar gravemente en su calidad de vida y deseos reproductivos.
La nueva orden también busca modernizar la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública, mejorando los sistemas de alerta temprana. Esto implica una colaboración más activa entre la Atención Primaria y los servicios especializados en la notificación de riesgos. La participación de diferentes sectores en la vigilancia de la salud es crucial para garantizar una respuesta rápida y efectiva ante posibles crisis sanitarias, un aspecto que ha cobrado relevancia en el contexto de la pandemia.
Otro cambio significativo es la modificación del Comité Asesor para la Cartera Común de Servicios en el Área de Genética, que ahora contará con dos vocalías adicionales que representarán a federaciones o agrupaciones de asociaciones de pacientes. Esta inclusión busca asegurar que las voces de quienes viven con enfermedades genéticas sean escuchadas y tenidas en cuenta en la formulación de políticas de salud. La participación activa de los pacientes es fundamental para crear un sistema de salud más inclusivo y centrado en las necesidades de la población.
En cuanto a la rehabilitación de pacientes con déficit funcional, la orden redefine las estrategias para centrarse en mantener la autonomía y la calidad de vida de estas personas. Esta iniciativa está alineada con la Ley 3/2024, que se enfoca en enfermedades como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y otras condiciones complejas. La rehabilitación, por lo tanto, no solo se centrará en la recuperación física, sino que también abordará aspectos emocionales y sociales de la vida de los pacientes, promoviendo un enfoque integral de cuidado.
Finalmente, se incorpora un nuevo programa de cribado prenatal para la preeclampsia en mujeres embarazadas, una condición que puede tener graves consecuencias tanto para la madre como para el bebé. Además, la normativa establece la obligación de desarrollar sistemas de información y evaluación estatal sobre los programas de cribado neonatal y prenatal, asegurando que se publiquen informes anuales que permitan evaluar su efectividad. Estas iniciativas reflejan un compromiso renovado del Ministerio de Sanidad para garantizar la salud y el bienestar de la población, priorizando la prevención y el acceso equitativo a tratamientos de calidad.



