El empresario cárnico Alberto Samid, conocido por su trayectoria en el ámbito político, lanzó severas críticas hacia el sistema de salud de Uruguay tras vivir una experiencia negativa en un sanatorio de Punta del Este. Según Samid, su atención médica fue deficiente, lo que lo llevó a solicitar un traslado urgente a Argentina debido a un cuadro de salud que se complicó tras una infección urinaria. A su regreso, el empresario no dudó en calificar la situación de la salud pública uruguaya como un "cero" y advirtió a sus compatriotas que eviten recibir atención médica en el país vecino.

En un video difundido en sus redes sociales, Samid afirmó que, de no haber sido trasladado, habría enfrentado consecuencias fatales. A pesar de reconocer que recibió atención en una clínica de calidad en Argentina, sus comentarios sobre la urgencia médica en Uruguay generaron un fuerte revuelo. "Si tienen un problema en Uruguay, vengan a Buenos Aires", insistió, al tiempo que subrayó la falta de medicamentos y tecnología adecuada en el país vecino.

Las declaraciones de Samid no tardaron en provocar la respuesta del Ministerio de Salud Pública uruguayo. La directora general de Salud, Fernanda Nozar, salió al cruce, defendiendo la calidad del sistema de salud uruguayo, reconocido tanto a nivel regional como internacional. Nozar enfatizó que la atención médica en Uruguay goza de altos estándares y que la formación de los profesionales es de primer nivel, desestimando las afirmaciones del empresario argentino que han generado un intenso debate en la opinión pública.

La controversia entre Samid y el gobierno uruguayo resalta la importancia de la atención médica y las percepciones que se tienen sobre la misma, especialmente en un contexto donde la salud pública es un tema de interés general para ambas naciones.