En lo que constituye un evento trascendente, Las personas muestran una mayor disposición a ayudar en contextos en el terreno de Salud publica: Un relevamiento científico reveló.
Frente a esta coyuntura, así lo detectó un relevamiento realizado en el Reino Unido que analizó la conducta prosocial en más de 500 adultos. En ese contexto, fue publicado en la revista Nature Communications.
En presencia de este panorama, comprender cómo las condiciones ambientales influyen en la disposición a colaborar podría aportar nuevas herramientas con miras a fomentar la solidaridad, particularmente en comunidades que enfrentan desafíos económicos o sociales.
En este contexto, además, los investigadores consideraron relevante analizar si este tipo de patrones se repite en otros grupos de residentes. Frente a esta situacion, lockwood adelantó que el próximo paso será replicar el relevamiento en poblaciones específicas que presentan desafíos en conductas prosociales, como adolescentes acompanado de comportamientos antisociales o adultos con psicopatía.
El doctor Todd Vogel, primer autor del relevamiento, explicó: “Nuestro trabajo demuestra que las distintas oportunidades presentes en la vida cotidiana influyen significativamente en la voluntad de las personas para interrumpir sus actividades y ayudar a otros”.
El empleo fue sometido a revisión por pares y destaca por su enfoque experimental innovador, que integra variables ambientales y conductuales con miras a escrutar cómo se construyen los lazos de cooperación en la vida cotidiana.
En esa misma linea, se trata de una averiguacion liderada por académicos de la Universidad de Birmingham, en colaboración con la Universidad de Oxford y la Universidad de East Anglia.
Este fruto desafía la noción común de que la abundancia de recursos personales predice una mayor rumbo a ayudar y sugiere que las condiciones del entorno instantaneo pueden ser un factor determinante.
En linea con lo pasado, se les presentaban oportunidades con miras a obtener una gran recompensa con alta probabilidad o una pequeña recompensa de la mano de baja probabilidad.
Cabe recordar que “Las opciones que afrontamos día a día realmente afectan nuestras decisiones, tanto para nosotros como para los demás”, puntualizó.
Como parte de este curso, añadió que, si bien investigaciones previas evaluaron la disposición a colaborar, incluyendo ahora no se había identificado el peso determinante del entorno inmediato.
En este escenario, mientras otros estudios ofrecen resultados mixtos, “nuestro diseño exige un esfuerzo físico real para actuar de manera prosocial, lo que refleja mejor la realidad”, agregó.
En palabras de Lockwood, mantuvo que su estudio es el ante todo en evaluar de manera robusta el impacto del entorno sobre la decisión de ayudar: “Nuestros hallazgos sugieren que los contextos más pobres propician una mayor generosidad”.
Es significativo senalar que los resultados indican que, en entornos desfavorecidos, los individuos tienden a ofrecer más ayuda en comparación con contextos más favorecidos.
En este escenario, si aceptaban la oportunidad de ayudar, debían pausar una película y ejecutar una tarea que implicaba esfuerzo físico, como apretar junto con fuerza un dinamómetro o transportar a cabo múltiples clics. De esa manera, simularon las condiciones reales donde el comportamiento prosocial requiere esfuerzo.
La profesora Patricia Lockwood, autora fundamental y responsable de la pesquisa, señaló: “Uno de los debates recurrentes en la psicología social es si la generosidad es más frecuente entre quienes tienen menores ingresos o bienestar financiero”.
Frente a esta coyuntura, esta panorama permite abarcar mas adecuado los mecanismos que favorecen la solidaridad, incluso en escenarios adversos.
En esa misma linea, el relevamiento consistió en tres experimentos en los que se indicó a los participantes que se encontraban en ambientes “ricos” o “pobres” en el marco de distintas fases.
Resulta pertinente destacar que los investigadores observaron que, pese a que podría suponerse lo contrario, los participantes en contextos de la mano de menos oportunidades valiosas para sí mismos demostraron mayor generosidad hacia desconocidos.
El equipo de indagacion subrayó que estos resultados pueden tener implicancias en la manera en que se diseñan políticas públicas orientadas a fomentar el apoyo mutuo y la cooperación en distintos sectores de la habitantes.
En el entorno pobre, predominaban las opciones de la mano de recompensas bajas e inciertas, a la vez que que el entorno rico ofrecía grandes beneficios acompanado de mayor certeza.
En presencia de este panorama, “Si logramos modificar el entorno y las oportunidades disponibles, tal vez también podamos influir en la disposición de las personas a ayudar”, afirmó.



