Las aseguradoras de riesgos del trabajo están enfocadas en la implementación de los puntos clave de la nueva reforma laboral, que busca poner fin a la conocida "industria del juicio".

Según la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART), el año pasado se alcanzó un récord alarmante de 134.000 demandas por enfermedades y accidentes laborales. A pesar de que en 2017 se realizó una reforma a la Ley de Riesgos del Trabajo para reducir la litigiosidad, los resultados no fueron satisfactorios.

La reforma recientemente aprobada introduce medidas que limitan la discrecionalidad de los jueces laborales al evaluar el grado de incapacidad derivado de un accidente o enfermedad laboral. Entre las principales propuestas se encuentran la regulación de los honorarios periciales, la obligación de los jueces de seguir la jurisprudencia de la Corte Suprema, la transferencia del fuero laboral a la Ciudad de Buenos Aires y la incorporación de criterios técnicos objetivos en las pericias médicas. La presidenta de la UART, Mara Bettiol, destacó que esta legislación ofrece una nueva oportunidad para el Poder Judicial de aplicar efectivamente la ley y reducir el número de demandas infundadas.