Un estudio extensivo ha revelado que mantener una edad biológica inferior a la edad cronológica podría estar vinculado a una disminución significativa en el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), además de mejorar los indicadores de salud cerebral.
Los accidentes cerebrovasculares representan uno de los principales desafíos en materia de salud pública, con aproximadamente 12 millones de casos reportados anualmente a nivel global, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta condición se sitúa entre las principales causas de muerte y discapacidad, lo que subraya la importancia de investigaciones como la presente.
Los resultados, obtenidos a partir de un análisis de más de 250.000 individuos, serán presentados en la conferencia anual de la American Academy of Neurology, y ofrecen nuevas perspectivas sobre el impacto del envejecimiento en la salud cerebral. El estudio sugiere que la disminución de la diferencia entre la edad biológica y la cronológica se asocia con una menor incidencia de ictus y una reducción en los signos de daño cerebral observados en resonancias magnéticas, incluso al considerar factores como la salud cardiovascular y el entorno socioeconómico.
Cyprien Rivier, profesor en la Universidad de Yale y principal autor de la investigación, enfatizó el potencial de este enfoque en la prevención de enfermedades. "Ajustar nuestra edad biológica podría ser una estrategia clave para mantener la salud del cerebro", afirmó. Los hallazgos se publicaron en un resumen científico en la revista Stroke y se presentarán en detalle en la reunión científica programada en Chicago para abril de 2026.



