La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta el brote de ébola más grande registrado hasta ahora en el país. Desde su declaración, a mediados de mayo, el episodio provocó 1.587 muertes y acumuló 3.605 casos confirmados, según informó este sábado la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El organismo advirtió que la emergencia “se está intensificando, con transmisión sostenida y un aumento continuo de los casos y las muertes notificadas”. Durante la última semana se registraron los mayores incrementos desde el inicio del brote: 567 nuevos casos confirmados y 296 fallecimientos.
Para la OMS, la propagación está favorecida por la combinación de inseguridad, desplazamiento y movilidad de la población, además de los movimientos transfronterizos. Estos factores, señaló, elevan el riesgo de que la enfermedad continúe extendiéndose hacia otras zonas geográficas.
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo, para la que todavía no existe una vacuna aprobada. Con las cifras actuales, ya superó ampliamente al brote registrado entre 2018 y 2020, que hasta ahora era el más letal en la historia de la RDC y había dejado 3.317 casos confirmados.
La OMS reclamó una “ampliación sustancial de las actividades de respuesta para adelantarse al brote”. La enfermedad fue identificada en 49 zonas sanitarias de cinco provincias, con una concentración especialmente alta en Ituri, en el norte del país. Esa provincia reúne 3.176 casos confirmados, equivalentes al 88% del total, y 1.311 muertes, el 82,6% de los fallecimientos registrados.
De las 49 zonas sanitarias afectadas, 33 permanecen activas, de acuerdo con la información difundida por el organismo internacional.



