Durante la ceremonia de los Premios Goya, el equipo detrás del aclamado cortometraje 'Gilbert' aprovechó la ocasión para resaltar la importancia de la educación pública y cuestionar el uso de la Inteligencia Artificial en la creación artística. Los realizadores Alex Salu, Arturo Lacal y Jordi Jiménez compartieron que su obra nació en un taller destinado a personas desempleadas, lo que les permitió enfatizar el valor de una educación accesible y de calidad para todos.

En su discurso de agradecimiento, los creadores destacaron el carácter artesanal de 'Gilbert', que fue elaborado utilizando la técnica de stop motion, sin recurrir a herramientas automatizadas. Al respecto, afirmaron: "Este corto se hizo con lentitud, pasión, reflexión y amor. Todo ello es inalcanzable con la IA". La obra, que fue premiada como Mejor Cortometraje de Animación, se distingue en una edición de los Goya marcada por debates sobre la tecnología y la preservación de las técnicas artísticas tradicionales.

Además de 'Gilbert', otros trabajos premiados abordaron temáticas sociales relevantes. Por ejemplo, 'El Santo', dirigido por Carlo D'Ursi, ganó el Goya a Mejor Cortometraje Documental y retrata la vida de Don Carlo Fortunato, un médico rural que se convirtió en figura emblemática en su comunidad. Por su parte, la violencia escolar fue puesta de relieve con 'Ángulo Muerto', de Cristian Beteta, que recibió el Goya a Mejor Cortometraje de Ficción, con un mensaje claro sobre la necesidad de enfrentar el acoso en las escuelas.