Una intensa ola de calor se avecina en Phoenix, donde se prevé que las temperaturas superen los 37 °C en los próximos días, lo que podría alterar los registros climáticos de la región. Este fenómeno ha sido vinculado por los especialistas a la interacción entre La Niña y el cambio climático, lo que podría tener consecuencias significativas no solo para la ciudad, sino también para gran parte del suroeste de Estados Unidos, donde se anticipan condiciones más cálidas y secas de lo habitual.

Si las proyecciones se cumplen y el termómetro alcanza los 39 °C el próximo martes, Phoenix establecería un nuevo récord de calor para esta época del año, superando el anterior, que databa del 26 de marzo de 1988. Según el Centro de Predicción Climática, la probabilidad de que esta ola de calor se materialice es cercana al 100%, un índice inusual que resalta la certeza en las proyecciones meteorológicas actuales.

Las temperaturas que se esperan en la ciudad podrían ser entre 15 y 25 grados superiores a los promedios históricos de marzo, que generalmente oscilan entre los 21 y 25 °C. Este escenario no solo podría posicionar a marzo como un mes excepcional en términos de calor, sino que también podría señalar el inicio de una serie prolongada de días con temperaturas anómalas. Los expertos advierten que esta tendencia podría repetirse si las condiciones de calentamiento global y los cambios en los patrones oceánicos continúan afectando el clima de la región.