La "niebla mental" es un término que describe un conjunto de síntomas cognitivos que afectan la claridad del pensamiento, aunque no se trata de un diagnóstico médico formal. Quienes la padecen pueden sentir que su mente funciona más lentamente, experimentar dificultad para encontrar palabras o tener problemas para organizar tareas cotidianas. A pesar de ser una experiencia incómoda, no conlleva una pérdida de inteligencia ni implica un deterioro permanente.
Investigaciones del Centro Médico de la Universidad de Rochester indican que este fenómeno puede manifestarse como falta de concentración, memoria poco fiable y fatiga mental. Generalmente, está relacionado con factores del estilo de vida o condiciones de salud que son tratables, lo que sugiere que hay formas de mejorar esta situación.
La niebla mental puede presentarse en cualquier momento de la vida y en diversos entornos, como el trabajo o el estudio. Los síntomas más comunes incluyen dificultad para mantener la atención, lentitud en el pensamiento, olvidos de información reciente y una sensación continua de cansancio. En ocasiones, encontrar las palabras adecuadas puede volverse complicado o demorado, lo que puede afectar tanto la vida personal como profesional de quienes lo sufren.



