Una serie de extraños ataques ha causado la muerte y lesiones a burros salvajes en el área de Reche Canyon, en el condado de Riverside, California. Esta problemática ha encendido las alarmas en la comunidad y entre organizaciones de rescate animal, que demandan respuestas sobre el sufrimiento de los animales y la necesidad de detener estos actos de violencia.
Desde diciembre, se han encontrado al menos diez burros muertos, mientras que varios ejemplares han sufrido heridas tan graves que uno de ellos tuvo que ser sacrificado en el lugar. La organización Donkeyland, dedicada al rescate de estos animales, ha compartido en redes sociales el estado de los sobrevivientes. Entre ellos se encuentra Cannoli, una burra que, tras recibir atención veterinaria, ha mostrado signos de mejoría, aunque otros, como Gideon, presentan mutilaciones severas, incluyendo la pérdida de una oreja.
Las imágenes divulgadas por Donkeyland revelan heridas en diversas partes del cuerpo de los burros, lo que ha generado preocupación entre los residentes locales. Las lesiones son tan inusuales que se ha descartado la posibilidad de que sean causadas por depredadores comunes de la región, como coyotes o pumas. Expertos veterinarios han confirmado que estas heridas no corresponden a ataques típicos de animales salvajes, lo que ha intensificado la inquietud en la comunidad. Las autoridades locales, junto a Donkeyland y el Departamento de Pesca y Vida Silvestre, están llevando a cabo una investigación para esclarecer esta alarmante situación.



