Médicos Sin Fronteras (MSF) ha expresado su intención de continuar brindando servicios en los territorios palestinos ocupados, a pesar de las crecientes limitaciones impuestas por las autoridades israelíes. En un comunicado emitido este viernes, la organización humanitaria denunció lo que considera una "campaña de desprestigio" en su contra y exigió una "ampliación masiva de la asistencia vital" junto con un acceso humanitario sin restricciones para la región, que enfrenta una violencia constante y restricciones severas a la ayuda.
MSF destacó que, según el Derecho Internacional Humanitario, las autoridades israelíes tienen la obligación de facilitar la asistencia humanitaria en calidad de potencia ocupante. La ONG alertó que las nuevas medidas que obligan a 37 organizaciones no gubernamentales a abandonar Palestina antes del 1 de marzo amenazan con disminuir aún más la ya escasa ayuda humanitaria disponible. La directora de MSF en España, Raquel Ayora, subrayó que, a pesar de los esfuerzos por mantener los servicios médicos, las necesidades de la población son abrumadoras y las restricciones pueden tener consecuencias fatales.
La ONG también hizo hincapié en la situación crítica en Cisjordania, donde las demandas médicas y humanitarias continúan en aumento debido a la violencia, los desplazamientos forzados y la agresión de colonos israelíes. MSF lamentó que su capacidad para ofrecer atención se esté viendo comprometida por la retirada de su registro ante las autoridades israelíes y las restricciones en la entrada de personal y suministros. En este contexto, la organización reafirmó su compromiso de permanecer en la región el tiempo que sea posible y solicitó a la comunidad internacional que garantice el acceso humanitario a gran escala.



