El uso de suplementos de magnesio ha cobrado relevancia entre quienes buscan mejorar su salud cardíaca de manera rápida. Las farmacias y dietéticas ofrecen una amplia variedad de opciones, todas prometiendo ayudar a controlar la presión arterial elevada.
Sin embargo, ¿qué dice la evidencia científica al respecto? Recientes estudios y la opinión de organizaciones como la FDA y la Universidad de Harvard establecen límites sobre las expectativas que se pueden tener respecto a estos productos. Un metaanálisis que revisó 38 ensayos controlados ha revelado que los suplementos de magnesio pueden ayudar a disminuir levemente la presión arterial, especialmente en individuos con hipertensión o niveles de magnesio por debajo de lo normal.
Expertos sugieren que estos suplementos no deberían ser la primera alternativa para el manejo de la presión arterial. La FDA advierte que las afirmaciones sobre los beneficios del magnesio deben ser manejadas con cautela, dado que los resultados de los estudios han sido variados. Aquellos que podrían beneficiarse de su consumo son principalmente los que padecen hipertensión o tienen deficiencia de este mineral, lo que puede suceder en casos de enfermedades como Crohn, celiaquía o diabetes descontrolada. Para verificar los niveles de magnesio en el organismo, un análisis de sangre es lo más indicado, y se recomienda consultar a un profesional antes de iniciar cualquier tipo de suplementación.



