En una innovadora iniciativa, el aeropuerto internacional de Portland ha incorporado llamas y alpacas como parte de un programa de terapia asistida, brindando un enfoque único para mejorar la experiencia de los pasajeros. Esta propuesta, que comenzó a implementarse en 2023, busca ofrecer un alivio emocional a quienes llegan o salen del aeropuerto, convirtiéndose en un símbolo de bienestar en la comunidad local. Las llamas, que aparecen vestidas con coloridos trajes, ofrecen a los viajeros la oportunidad de interactuar con estos amigables animales, creando momentos memorables y reconfortantes.
La organización detrás de este singular proyecto es Mountain Peaks Therapy Llamas and Alpacas, una entidad sin fines de lucro basada en Ridgefield, Washington. Cada mes, realizan visitas programadas que permiten a los pasajeros y al personal del aeropuerto disfrutar de la interacción con las llamas y alpacas durante aproximadamente una hora y media. Este contacto directo incluye actividades como acariciar, abrazar e incluso alimentar a los animales, lo que genera un efecto positivo tanto en los viajeros como en los empleados que, a menudo, enfrentan situaciones de alta tensión y estrés.
Uno de los momentos más destacados durante estas visitas es el llamado “beso de zanahoria”, donde los participantes ofrecen un trozo de zanahoria a las llamas, ya sea de manera manual o utilizando la boca. Este tipo de interacción no solo divierte, sino que también permite a los viajeros desconectar de las preocupaciones cotidianas. Además, cada llama y alpaca tiene su propia tarjeta coleccionable personalizada, que muchos visitantes buscan obtener, lo que añade un elemento de diversión y coleccionismo a la experiencia.
En un contexto donde la ansiedad entre los viajeros ha aumentado, la portavoz del aeropuerto, Molly Prescott, ha subrayado el impacto positivo de estas visitas. Según Prescott, la sorpresa y la alegría que provocan las llamas y alpacas en los rostros de los pasajeros es incomparable. Este programa no solo se dirige a quienes están de paso por el aeropuerto, sino que también busca ofrecer un respiro a los empleados, quienes enfrentan una carga laboral considerable y pueden beneficiarse del contacto con estos animales.
El origen de esta iniciativa se remonta a la familia Gregory y su conexión con los camélidos. Lori Gregory, fundadora de Mountain Peaks Therapy Llamas and Alpacas, relató que la idea surgió tras la llegada de una llama llamada Shania, que marcaría el inicio de su relación con estos animales. Aunque en un principio consideraron adquirir un caballo, el encanto de Shania les llevó a descubrir un mundo nuevo lleno de posibilidades terapéuticas.
En 2002, la familia incorporó a Rojo, un joven macho conocido por su carácter amistoso y su cercanía con las personas. Sin embargo, fue en 2007 cuando Lori Gregory vivió una experiencia transformadora: un niño en silla de ruedas sonrió al conocer a Rojo en una feria. Ese momento fue decisivo y llevó a la familia a inscribir a Rojo en un programa de terapia asistida, donde se convirtió en el primer llama certificada como animal de terapia. Hoy en día, Mountain Peaks Therapy cuenta con un grupo de seis llamas y cinco alpacas, aunque no todas son aptas para el contacto directo, ya que el éxito de la terapia depende de una adecuada socialización y comportamiento de los animales.



