Los vínculos sociales cumplen un papel central en el cuidado de la salud mental. La ruptura o el deterioro de esos lazos puede profundizar distintos problemas sociales: familias que se alejan, comunidades que pierden espacios de encuentro y personas que quedan cada vez más aisladas. En ese contexto, el Día Mundial de la Salud Mental representa una oportunidad para poner el tema en agenda, aunque la construcción de vínculos saludables requiere una atención sostenida durante todo el año.
Al pensar en las condiciones necesarias para el desarrollo, suelen considerarse el capital económico y el capital humano, vinculados con los ingresos, la educación y el trabajo. Sin embargo, también existe un capital social relacionado con la manera en que las personas se vinculan, la frecuencia de los encuentros y la calidad de esas relaciones. Ese aspecto atraviesa una etapa de crisis y puede incidir en el bienestar emocional.
Un estudio realizado junto con la UCA identificó un marcado aislamiento entre jóvenes que apuestan en línea: casi nueve de cada diez lo hacen solos. El relevamiento también señaló que nueve de cada diez jóvenes utilizan el celular de manera adictiva y que uno de cada tres porteños presenta síntomas de ansiedad o depresión. Ese malestar aparece asociado con el uso problemático del teléfono, las apuestas online y el consumo de alcohol o drogas. Por ese motivo, el análisis busca medir el riesgo adictivo y no únicamente las adicciones ya instaladas, con el objetivo de detectar los problemas de manera temprana. En la Ciudad, además, se impulsó la discusión sobre la ludopatía infantil cuando el tema todavía tenía poca presencia en la agenda pública.



