La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un llamado este lunes a los gobiernos, instituciones y a la comunidad en general para que continúen colaborando y fundamentando sus esfuerzos en la ciencia, con el objetivo de construir sistemas de salud más robustos y equitativos. Este mensaje se enmarca en la celebración del Día Mundial de la Salud, que se conmemora este martes bajo el lema 'Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia'. La OMS enfatiza la importancia de la evidencia científica como una herramienta crucial para mejorar la salud pública y responder de manera más efectiva a futuras crisis sanitarias.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, subrayó que la ciencia ha sido un pilar fundamental en el avance de la salud global, permitiendo significativos progresos en las últimas décadas. Entre estos logros, se destaca la notable reducción de la mortalidad materna en más del 40% desde el año 2000 y una disminución de más del 50% en la tasa de mortalidad infantil en niños menores de cinco años. Estos avances son un testimonio de cómo la investigación y la innovación han mejorado la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo.
Tedros también destacó la transformación que la ciencia ha traído a la vida cotidiana, mencionando descubrimientos y desarrollos como las vacunas, la penicilina, la teoría de los gérmenes, y tecnologías como la resonancia magnética y la secuenciación del genoma humano. Estos aportes no solo han salvado vidas, sino que han permitido que las personas vivan más años y en mejores condiciones de salud en comparación con generaciones anteriores. Este impacto positivo es un claro indicativo de la necesidad de seguir apoyando la investigación científica como un medio para afrontar los desafíos de la salud global.
A pesar de estos avances, la OMS ha alertado sobre el aumento de diversas amenazas a la salud, que se ven exacerbadas por factores como el cambio climático, la degradación ambiental y las tensiones geopolíticas. Además, los cambios demográficos presentan nuevos desafíos, incluyendo el aumento de enfermedades persistentes y la sobrecarga de los sistemas de salud, junto con la aparición de enfermedades emergentes que pueden tener potencial epidémico o pandémico. Este contexto requiere una respuesta coordinada y basada en la evidencia para proteger a la población.
En respuesta a estos desafíos, la OMS ha destacado el trabajo conjunto de miles de científicos y organizaciones en todo el mundo, quienes están dedicados a la investigación y a la formulación de políticas, herramientas e innovaciones necesarias para salvaguardar la salud de las actuales y futuras generaciones. Este esfuerzo colectivo es crucial para fortalecer los sistemas de salud y garantizar que estén preparados para enfrentar crisis sanitarias imprevistas.
Este año también marca el 78 aniversario de la OMS, creada el 7 de abril de 1948, lo que hace que la campaña actual sea aún más significativa. Durante casi ocho décadas, la organización ha colaborado con diversas entidades científicas y ha desempeñado un papel clave en la respuesta a crisis de salud pública. Un ejemplo de ello fue su labor durante el brote de síndrome respiratorio agudo severo (SARS) en 2003, que demuestra la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra las enfermedades infecciosas. Con esta nueva campaña, la OMS busca no solo celebrar su legado, sino también reafirmar su compromiso con la salud global y la importancia de la ciencia en el proceso de toma de decisiones.
En este contexto, resulta fundamental que tanto los gobiernos como la sociedad civil tomen conciencia de la relevancia de la ciencia en la salud pública y se comprometan a apoyar la investigación y la innovación. Solo así se logrará construir un futuro más saludable y equitativo para todos.



