La especialista en psiquiatría María Eugenia Herrero ha señalado que el apego en la infancia es fundamental para un desarrollo saludable y ha alertado sobre las graves consecuencias que puede acarrear su ausencia. Según la profesional, la falta de un vínculo afectivo adecuado en los primeros años de vida puede provocar trastornos psiquiátricos severos, como el trastorno límite de la personalidad, en los casos más críticos.

Herrero explicó que los problemas psicopatológicos pueden manifestarse rápidamente ante la ausencia de un apego seguro. Estos pueden diagnosticarse incluso antes del año de edad, a través de síntomas como alteraciones en el sueño y la alimentación, irritabilidad extrema, llanto frecuente o, en contraste, apatía y somnolencia excesiva. A medida que el niño crece, pueden surgir problemas de desconfianza, miedo, inseguridad, baja autoestima y comportamientos agresivos en defensa de sí mismo.

Durante su intervención en el 'XXVII Ateneo de Bioética', organizado por la Fundación de Ciencias de la Salud, la especialista también hizo hincapié en las consecuencias a largo plazo de un mal apego, que incluyen un mayor riesgo de desarrollar trastornos ansioso-depresivos, problemas de abuso de sustancias y diversas afecciones médicas, desde enfermedades cardíacas hasta diabetes tipo II. Por ello, subrayó la necesidad de que los profesionales de la salud detecten tempranamente estas situaciones y cuenten con la formación necesaria para abordar este tipo de problemas, especialmente en contextos de riesgo como la depresión posparto.